Por ahora, el proyecto de reconstrucción nacional del Gobierno vive una pausa. Tras semanas de agitada tramitación, negociaciones e incluso un cambio de gabinete un día antes de su votación en la Cámara de Diputados, la reforma emblema del Gobierno estará a la espera de iniciar su tramitación en el Senado, que se estima para el 2 de junio. Como articuladora clave, asoma la senadora María José Gatica (RN), integrante de la Comisión de Hacienda y jefa de bancada de Renovación Nacional.
En su regreso gradual a la política tras cuatro meses de licencia médica por un cáncer de mama, la legisladora valdiviana ha alzado la voz en distintas ocasiones para llamar al orden al Ejecutivo. Una de ellas fue cuando la nueva administración pidió la renuncia de la directora del Sernameg, Priscilla Carrasco, en momentos en que la asistente social estaba en tratamiento oncológico. “No todo vale en política, ministra. La humanidad nunca se debe perder. Sé cómo golpea esta enfermedad, física y emocionalmente es muy duro. Sumarle otro golpe no es necesario”, dijo entonces.
“Vengo a pedir que se ordene la casa”, planteó también en momentos en que se desataba una pugna entre el jefe del Segundo Piso, Alejandro Irarrázaval y el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella. Poco antes del cambio de gabinete, hizo ver que no debían repetirse los errores comunicacionales en quienes resultaron ser las dos ministras salientes: Mara Sedini y Trinidad Steinert.
Luego de una semana intensa en el mundo político -que sólo se vio interrumpida por el Día de las Glorias Navales- la senadora e ingeniera de profesión concede una entrevista a EL DÍNAMO en la que expresa su confianza al nuevo titular de Seguridad, Martín Arrau (Republicanos), y hacia el diseño que impulsó Kast para este periodo.
También manifiesta preocupación por el estilo del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz (IND), especialmente por la postura de este último con los diputados de RN en medio de las negociaciones por la megarreforma. “Espero que sea más empático políticamente y que también tenga tacto. Dice que no teme arriesgar su capital político, pero olvida que ese capital no es suyo: él es un ministro designado por el Presidente y sus palabras ponen en juego el capital político de todos los que apoyamos al Gobierno”, advierte.

La tarea de los nuevos ministros: “Cuidar el capital político del presidente”
— Durante los meses de instalación del Gobierno, usted pidió en distintas oportunidades “ordenar la casa” y advirtió que había carteras en las que no cabían más equivocaciones. ¿Cree que los cambios ministeriales del martes van en esa dirección? ¿Va bien encaminado el Ejecutivo para entrar a la segunda fase de la que habló el ministro Alvarado?
Sí. Siempre manifesté, en representación de los senadores de la bancada de Renovación Nacional, la necesidad de ordenar la casa porque en estos primeros meses existieron muchos problemas. Por supuesto, el único que tiene la facultad de realizar estos cambios es el Presidente de la República, por lo que salimos a respaldar plenamente su decisión.
Esperamos que las personas que asumen la vocería de Gobierno y el Ministerio de Seguridad se desempeñen de la mejor manera posible. Yo por lo menos había señalado que para estas carteras se requerían cualidades políticas y capacidad de gestión territorial. Y las personas que hoy están a cargo de estas dos carteras cuentan con eso. Ahora su mayor responsabilidad, además de hacer un buen trabajo técnico, es mantener y cuidar el capital político del presidente José Antonio Kast.
— Una de las principales críticas hacia el nuevo ministro de Seguridad, Martín Arrau, es que su experiencia más cercana en la materia fue haber sido intendente. ¿Cómo evalúa su designación? ¿Se debió privilegiar un perfil más técnico?
Conozco al ministro Arrau porque presido la Comisión de Obras Públicas del Senado y nos ha tocado trabajar juntos. Lo que puedo rescatar de él es que, en primer lugar, entiende de política: fue intendente y trabajó activamente en la campaña presidencial. En segundo lugar, es una persona que se dedica bastante a estudiar.
Creo que se dedicará de lleno a estructurar el plan de trabajo para el Ministerio de Seguridad y, como entiende de política, comprende perfectamente las sensibilidades de los distintos sectores. Le tengo mucha fe al trabajo que pueda desempeñar.
— Al hablar de este perfil político, ¿cree que el nuevo diseño priorizó el “tonelaje político” por sobre perfiles como el de la exvocera Mara Sedini o la ministra Steinert, que provenía de un órgano como la Fiscalía?
Parto de la base de que la política se hace con políticos. Si no sabes de política, tienes que aprender rápido cómo funciona este mundo. Por eso valoro que el presidente haya colocado por personas que entienden más de política, sin desmerecer el trabajo de las ministras salientes; cada una hizo lo mejor que pudo con las herramientas que tenía y eso se agradece.
Sin embargo, hoy se da vuelta la página. Debemos enfocarnos en cómo ordenar la casa desde el Gobierno, tal como pedimos desde un principio. Y por lo menos, desde Renovación Nacional tendrán todo el apoyo para que esta etapa se desarrolle con éxito.
El trámite de la Ley de Reconstrucción y rol de Quiroz: “Él en general no escucha mucho”
— Pasando a la Ley de Reconstrucción, algunos senadores de oposición han cuestionado los plazos del Ejecutivo. Argumentan que la Cámara de Diputados tuvo un trámite apresurado, pero que en el Senado el ritmo será distinto. ¿Qué opina de los tiempos que busca fijar el Gobierno?
Siempre he dicho que en este tipo de proyectos no nos podemos cerrar tanto. Hay que conversar, buscar acuerdos y alcanzar consensos. En el Senado, como somos un tercio de lo que es la Cámara, logramos conversar entre todos. Si al fin y al cabo es como un curso esto. En ese sentido, yo por lo menos no me fijaría tanto en los plazos, sino que me centraría en poder obtener buenos para que la Ley de Reconstrucción se apruebe con un buen consenso y también teniendo claridad de que el Senado no es un buzón.
Espero que el Gobierno, antes de salir a recoger los votos de la oposición, primero tome en cuenta la opinión de quienes somos del oficialismo para que nuestras posturas queden plasmadas en el proyecto. Esa debe ser la base. Luego de eso, se deben lograr consensos con el Partido Socialista, el PPD y los demás sectores de oposición con los que siempre hemos podido dialogar.
— Tomando en cuenta esas negociaciones ¿cuál será el rol de Renovación Nacional en este debate? ¿Tienen líneas rojas? En la Cámara hubo tensiones por la franquicia Sence; si ese tema reaparece en el Senado, ¿qué podría pasar?
Mira, a mí me preocupa un poco la postura que tiene el ministro Quiroz. A mí me toca participar en la Comisión de Hacienda y siento que, aunque plantea sus puntos, cuando uno quiere agregar algo, él por lo general no escucha mucho. Lo pudimos ver en la Cámara de Diputados, donde la bancada de RN le entregó una serie de propuestas para la Ley de Reconstrucción y el ministro les cerró la puerta sin mayor discusión.
Lo mínimo que uno esperaría de los nuestros, si es tu Gobierno, es que te escuchen. Si un punto no es viable ahora, se conversa y se evalúa para más adelante, pero tiene que haber una conversación para que todos se sientan incorporados. No puede ser que porque sientan que tienen un voto seguro con nosotros, no nos quieran escuchar. Eso no puede repetirse en el Senado. Hago un llamado al ministro Quiroz a poner oreja y no cerrarse a la discusión.
— ¿Espera una mayor flexibilidad de su parte?
Completamente. El ministro no puede pretender que el Senado sea un buzón donde él fije el inicio y el término de un proyecto de ley. Nosotros tenemos opinión. Las posturas de RN que fueron rechazadas en la Cámara, como lo relativo a la franquicia Sence, probablemente se mantendrán en el Senado. Además, en mi caso, quiero incorporar medidas urgentes en materia de salud y quiero que se me escuche. Insisto en que el ministro debe mostrar apertura, escuchar y recoger los planteamientos que le vayamos entregando.
— La correlación de fuerzas en el Senado es distinta a la de la Cámara. En la práctica, el Gobierno podría alcanzar la mayoría pactando con senadores como Matías Walker o Miguel Ángel Calisto. ¿Estaría de acuerdo con que el proyecto se apruebe con un margen estrecho?
Creo que siempre es mejor ampliar la base de apoyo para que sea una ley de consenso, y no un proyecto aprobado por un solo voto y a punta de pura crítica, porque eso también significa poner en juego el capital político no solo del presidente, sino que también del Gobierno. Quienes hacemos política lo entendemos así.
Espero que el ministro Quiroz sea más empático políticamente y que también tenga tacto. A veces tiene frases que… Por ejemplo, que no teme arriesgar su capital político, pero olvida que ese capital no es suyo: él es un ministro designado por el Presidente y sus palabras ponen en juego el capital político de todos los que apoyamos al Gobierno. Eso no me parece prudente, me parece una falta de criterio absoluta. Conversando se pueden solucionar las cosas.
— ¿Y esperaría que flexibilice el “corazón” del proyecto, como los años de invariabilidad tributaria o la rebaja del impuesto corporativo, considerando que la DC y la oposición han sido muy críticas con estos puntos?
Claro, esos puntos son el corazón del proyecto. Pero no debemos olvidar que esta ley nace para saldar una deuda pendiente con las familias de Valparaíso y del Biobío que llevan años esperando la reconstrucción de sus viviendas. Aquellos probablemente que no quieren legislar, no fueron capaces en su Gobierno de saldar esa deuda. Hablo específicamente del caso de Valparaíso. Es fácil cerrarse a legislar, pero es lo peor que podemos hacer porque en Chile la alternancia en el poder es habitual, por lo que debemos tener la capacidad de llegar a acuerdos.
Nuestro sector aprobó el corazón del proyecto en la Cámara y lo mantenemos, pero creo que falta hacerle un guiño a las pymes. Lo hemos conversado en la bancada de RN; los dirigentes multigremiales necesitan certezas, como mantener la tasa del 12,5% del impuesto a las Pymes, que por ley comenzará a subir a partir del 2027. Lograr ese compromiso real con estos gremios que representan un motor laboral tan importante del país es fundamental y debe quedar establecido en el proyecto.
Sala cuna universal y alianzas políticas
— ¿Qué opina de la indicación sobre sala cuna universal que fue aprobada con votos transversales de oposición y oficialismo? ¿Debería avanzar dentro de esta megarreforma o mediante el proyecto que ya está en el Congreso?
Como mujer en política, por supuesto que apoyo legislar para entregar mejores herramientas a las mujeres trabajadoras, dándoles la tranquilidad de que sus hijos estarán bien cuidados en una sala cuna. Ahora bien, creo que es prioritario que el Gobierno pueda instaurar un plazo más estricto, para votar, mejorar y estudiar el proyecto. Es algo que debemos conversar y afinar directamente con el ministro de Hacienda.
— El ministro Alvarado llamó al Socialismo Democrático a desmarcarse del Frente Amplio y del PC. ¿Qué espera de ese sector, considerando que tanto la presidenta del PS como la DC anunciaron que votarán en contra de la idea de legislar?
Ese es el trabajo de articulación política que les corresponde al ministro Alvarado y al ministro Pepe García. Me imagino que en este momento están abocados plenamente a esa tarea.
— ¿Espera entonces que los ministros Alvarado y García lideren las negociaciones con la oposición y que el ministro Quiroz se abra a las posturas del oficialismo?
Es que el ministro Quiroz va a tener que mostrar apertura. Él no puede mantener la misma dinámica que ha utilizado hasta ahora. Ya marca un precedente que los diputados de RN le hayan hecho una propuesta de mejoras y que él no se haya dado ni siquiera el tiempo de conversarlas. Un cambio de actitud política de su parte es fundamental para avanzar de buena manera, introducir las mejoras correspondientes y despachar la ley en un tiempo adecuado.
Expectativas para la Cuenta Pública y prioridades legislativas
— ¿A qué proyectos espera que el Ejecutivo les dé prioridad de cara a la próxima Cuenta Pública?
Espero que en la Cuenta Pública el Presidente entregue lineamientos claros sobre el trabajo futuro en salud, educación y seguridad para poder apoyarlo. En lo personal, me gustaría escuchar un fuerte compromiso con la responsabilidad parental, que se establezcan multas y sanciones a los padres en casos de bullying escolar provocado por sus hijos.
También espero una señal clara en prevención del cáncer de mama. Acabo de presentar un proyecto de acuerdo, respaldado por la gran mayoría del Senado, con medidas para la detección precoz de esta enfermedad. Hoy enfrentamos un problema grave. Muchas mujeres no se realizan la mamografía por miedo, falta de tiempo o de recursos. Es un tema que nos debe preocupar y ocupar, y espero que el presidente lo mencione.
Nosotros hemos apoyado a esta administración durante estos meses y lo seguiremos haciendo, pero siempre esperando que exista esperamos reciprocidad, una preocupación a la hora de recoger nuestras propuestas. En el Senado tenemos un peso político que no es menor, con una bancada de 10 senadores del sector.