Secciones
Opinión

Acercar la ciencia a la ciudadanía: un compromiso irrenunciable de las universidades públicas

Acercar el conocimiento a la sociedad no es solo parte de nuestra historia; es, sobre todo, una promesa hacia el futuro y el desarrollo del país y al mismo tiempo, el desarrollo de la ciencia siempre necesitará a la sociedad de modo que sus avances sean respuestas a los grandes desafíos que nos toca enfrentar.

¿Qué tan importante es acercar la ciencia a la sociedad y cuál es el rol que cumplimos para lograrlo? Durante más de 176 años de historia, la Universidad de Santiago de Chile ha construido un camino donde la generación de conocimiento y el compromiso público avanzan de la mano.

Las universidades públicas no sólo investigamos: creamos valor social a través de la generación de conocimiento. Lo hacemos al formar profesionales con mirada crítica, al impulsar investigación aplicada que responde a necesidades concretas del país y, sobre todo, al garantizar que los avances científicos no queden encerrados en laboratorios, sino que se compartan con la comunidad que los hace posibles.

En tiempos en que la información circula con rapidez —y la desinformación también—, nuestra responsabilidad es aún mayor. Las universidades estatales debemos ser un puente confiable entre la ciencia y la ciudadanía; un espacio donde las personas puedan comprender cómo el conocimiento transforma su vida cotidiana, fortalece la democracia y contribuye al bienestar colectivo. Democratizar la ciencia no es un gesto accesorio: es parte de nuestra misión.

El Festival de Ciencia, que se realizará este sábado 29 de noviembre en nuestra Casa de Estudios y celebra 50 años de la Facultad de Ciencia, es precisamente una expresión concreta de este compromiso.

Crear instancias familiares, abiertas y accesibles, que permitan vivir la ciencia de manera cercana, entretenida y participativa, es fundamental para inspirar vocaciones tempranas, fomentar el pensamiento crítico y cultivar una sociedad que valore la investigación como motor de desarrollo.

Desde la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio, reafirmamos esta convicción: la ciencia es un bien público, y las universidades públicas tenemos el deber de seguir abriendo caminos para que llegue a todas y todos. Acercar el conocimiento a la sociedad no es solo parte de nuestra historia; es, sobre todo, una promesa hacia el futuro y el desarrollo del país y al mismo tiempo, el desarrollo de la ciencia siempre necesitará a la sociedad de modo que sus avances sean respuestas a los grandes desafíos que nos toca enfrentar.

Notas relacionadas












La envidia de Roma (que al revés se lee amor)

La envidia de Roma (que al revés se lee amor)

A propósito de Tú También Eres Extraña, el más reciente libro de María José Viera Gallo, nuestro columnista revisa y recuerda un mundo que él también vivió: el de los niños chilenos en el exilio. Y aprovecha de hablar del rol clave de los retornados en la cultura y la política nacional, una fuerza sin la cual la Concertación, el gobierno de Lagos y el de Bachelet habrían sido imposibles. Gente que se hizo de nuevo afuera y suele pasar por alto esa experiencia…, ya que los hace sospechosos a los ojos del resto de los chilenos, que suelen tildarlos de cursis porque se fueron pobres y llegaron de vuelta con una gringa bajo el brazo y un posgrado que antes no tenían y porque en Europa aprendieron a tomar buenos vinos y a entender que hay más pastas que los meros tallarines.

Rafael Gumucio