La compañía Anthropic, desarrolladora del asistente de inteligencia artificial Claude, decidió desactivar el acceso a sus modelos más sofisticados, Fable 5 y Mythos 5, luego de que el gobierno de Estados Unidos impusiera restricciones de exportación argumentando motivos de seguridad nacional.
Según informó Axios, la medida fue comunicada por el Departamento de Comercio de la administración de Donald Trump y afecta tanto a usuarios ubicados fuera de Estados Unidos como a ciudadanos extranjeros que residen dentro del país. Incluso trabajadores de la propia empresa que no cuentan con nacionalidad estadounidense quedaron excluidos del acceso.
Frente al alcance de la normativa, Anthropic optó por suspender completamente ambos modelos para todos los usuarios, sin excepciones. En tanto, otras versiones anteriores de Claude, como Claude Opus 4.8, continúan operativas.
EE.UU. bloquea los modelos de IA más avanzados de Anthropic y deja sin acceso a usuarios de todo el mundo
El origen de la controversia se remonta a meses atrás con el desarrollo de Claude Mythos, un sistema de inteligencia artificial especializado en ciberseguridad avanzada. Durante las pruebas internas, el modelo fue capaz de detectar miles de vulnerabilidades críticas en sistemas operativos y navegadores ampliamente utilizados.
Debido a su potencial, Anthropic decidió no liberarlo al público y limitar su uso a un grupo reducido de organizaciones mediante el Proyecto Glasswing, una iniciativa enfocada en la defensa digital. A través de este programa, los participantes podían utilizar una versión preliminar de Mythos para identificar y corregir fallas de seguridad en infraestructuras tecnológicas de gran relevancia.
El pasado 9 de junio, Anthropic presentó Fable 5, un modelo basado en la arquitectura de Mythos pero diseñado para un uso más amplio. La compañía incorporó mecanismos de seguridad destinados a impedir que usuarios comunes accedieran a funciones avanzadas relacionadas con ciberataques o explotación de vulnerabilidades.
Sin embargo, apenas dos días después del lanzamiento, el Departamento de Comercio notificó formalmente a Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, sobre la aplicación de controles de exportación.
La decisión gubernamental se sustentó en el descubrimiento de una técnica que permitía sortear parcialmente las barreras de seguridad implementadas en Fable 5 y acceder a ciertas capacidades heredadas de Mythos.
Desde Anthropic cuestionaron la proporcionalidad de la medida. La empresa sostuvo que la técnica detectada era limitada y no comprometía todas las protecciones del sistema. Además, argumentó que procedimientos similares podrían utilizarse en otros modelos de inteligencia artificial disponibles comercialmente, incluidos sistemas desarrollados por otras compañías del sector.
La disputa entre Anthropic y la administración Trump no es reciente. En febrero, el gobierno estadounidense instruyó a las agencias federales a dejar de utilizar tecnologías de la empresa después de que esta rechazara determinadas cláusulas impulsadas por el Pentágono.
Entre los puntos de desacuerdo estaba la exigencia de que los modelos pudieran emplearse “para cualquier propósito legal”. Anthropic buscó establecer restricciones específicas para impedir que sus sistemas fueran utilizados en armamento autónomo o en programas de vigilancia masiva dentro del país.
Posteriormente, en marzo, el Pentágono clasificó a la empresa como un “riesgo para la cadena de suministro”, decisión que derivó en la prohibición del uso de sus modelos por parte de las Fuerzas Armadas y contratistas vinculados a defensa. La compañía respondió impugnando la medida ante tribunales federales.
La decisión también generó cuestionamientos entre especialistas y figuras ligadas a la política tecnológica estadounidense.
Dean Ball, experto en inteligencia artificial que colaboró brevemente con la administración Trump, criticó la medida a través de la red social X señalando: “Una administración cuya postura es que sí debemos exportar chips de IA avanzados a China, pero que quiere prohibir que Gran Bretaña (y cualquier otra persona no estadounidense en la Tierra) use nuestros mejores modelos. No tengo palabras.”
Otros analistas, en cambio, sostienen que Anthropic contribuyó a crear el escenario actual al destacar constantemente el potencial ofensivo de sus tecnologías.
En ese sentido, el investigador de ciberseguridad Peter Girnus comentó: “Si describes tu producto como una munición en cada comunicado de prensa, eventualmente un gobierno te toma la palabra. Ellos mismos escribieron el precedente legal y lo llamaron marca.”