El aporte e impacto de las universidades en el entorno en que se desarrollan es crucial para el crecimiento de los países y de la calidad de vida de sus habitantes. Para poder alcanzar nuevas y mayores metas, en un mundo global, las universidades necesitan potenciar sus relaciones internacionales que les permitan seguir avanzando y perfeccionar su compromiso con el país. Para esto, se requieren proyectos de desarrollo que aspiren a la excelencia, lo que supone contar con una selección de socios estratégicos internacionales. Un paso importante y de impacto a largo plazo, es la formalización de una estructura internacional robusta al interior de la universidad, capaz de interactuar con las áreas de docencia, investigación y compromiso con el medio, para potenciar su labor.
En este camino, es importante destacar que el desarrollo de nuestro país va a depender en forma especial de la formación integral de sus personas. Así para que Chile alcance un desarrollo armónico, sea competitivo y ejerza un liderazgo a nivel regional y mundial en áreas determinadas, debe tener profesionales de excelencia, cultos, abiertos al mundo, con redes internacionales, con buena formación académica y, de manera especial, con una mirada país de largo plazo. La mejor manera de lograr esto es exponer a nuestros estudiantes precozmente a buenas experiencias a nivel internacional.
Es así como, el proyecto de internacionalización debe incluir en su base a los estudiantes, a profesores y a profesionales de la gestión. Los alumnos internacionales generan un ambiente intercultural de excepción en las aulas. Así, se crea la oportunidad de conocer diferentes miradas de estudiantes de una variedad de países del mundo. El intercambio de nuestros alumnos significa una experiencia única que los marca positivamente en sus vidas. Les estimula su rendimiento académico una vez que vuelven a Chile y les otorga herramientas para su inserción laboral, como por ejemplo el perfeccionamiento de un segundo idioma, futuras redes laborales, mayor facilidad de adaptación a situaciones nuevas, mayor integración cultural, entre otros beneficios.
Otro factor muy importante es la voluntad de los académicos a establecer vínculos internacionales a través de formación de posgrado en las distintas áreas del saber y mediante la realización de proyectos de investigación conjunta, lo que genera relaciones fructíferas que permanecen y se fortalecen en el tiempo. Así también, las universidades se enriquecen con la contratación de docentes de diferentes universidades, que ven en Chile un lugar para su desarrollo personal y académico. Esto es relevante en todas las áreas del conocimiento, lo que puede tener mayor presencia en ámbitos en donde Chile tiene condiciones especiales, como puede ser el caso de la astronomía, los recursos naturales y diversos campos de la cultura.
En nuestro caso, la UC ha desarrollado en los últimos veinte años una red de estaciones regionales que se extiende a la largo de todo el país y que entrega la posibilidad de realizar investigación utilizando los recursos naturales de cada región del país, en áreas tan diversas como energía solar, arqueología, biodiversidad, biología marina, pueblos originarios, sustentabilidad, entre otras. Esta red, atrae de manera especial a destacados investigadores internacionales, lo que se significa una gran oportunidad de colaboración académica.
Somos socios estratégicos para muchas universidades de gran calidad a nivel mundial, que ven en Chile un país en desarrollo, con universidades de investigación de calidad, con las que desean establecer vínculos académicos de largo plazo. Estas asociaciones se potencian a través del trabajo de importantes redes internacionales, las que han ido tomando cada vez mayor relevancia por significar espacios de cooperación académica y una ventana al mundo en relación con las nuevas oportunidades de trabajo colaborativo que ofrecen. También significan un aprendizaje de buenas prácticas en el gobierno universitario, mejores políticas de admisión, inclusión y aspecto de gestión universitaria.
Por supuesto que poder abordar todas estas áreas y crecer en calidad en cada una de ellas se va a traducir en criterios de calidad internacional y en la presencia y liderazgo de diferentes ránkings internacionales, que, sin ser un objetivo directo, sin duda ayudan a posicionar a la institución a nivel global y permite un mayor intercambio y trabajo sinérgico con destacadas universidades del mundo.
Actualmente, es importante destacar la mirada de internacionalización “en casa”. Junto con estimular la movilidad académica, se debe promover la colaboración en programas académicos, incorporando contenidos globales en el currículo, favorecer el aprendizaje del inglés a nivel de toda la comunidad, promover la interculturalidad en los campus, organizar semanas culturales y actividades de las diferentes nacionalidades para desarrollar cambios culturales. Esto permite una reflexión de temas de mutuo interés, entregando nuevas perspectivas y líneas de desarrollo para entregar nuevos aportes a la comunidad.
La mayor presencia del país en el exterior debe incluir un fuerte protagonismo de nuestras universidades. De esta manera vamos a poder proyectar mejor nuestra cultura y conocimiento, asegurando la participación del país en la frontera de la creación e investigación a nivel internacional. El futuro requiere de potenciar la presencia de nuestras instituciones a nivel global, este es un desarrollo que se debe realizar de forma colaborativa.