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Día Mundial de la Obesidad: el rol estratégico del entorno laboral

Un estudio de 2024 reveló que 41% de los trabajadores consume comida chatarra al menos una vez por semana, por lo que mejorar la oferta alimentaria en los lugares de trabajo es urgente.

La lucha contra la obesidad en Chile es una tarea que requiere de la preocupación y ocupación transversal de la sociedad. Las alarmantes cifras del último informe Health at a Glance de la OCDE, que ubican a Chile entre los países con más alto porcentaje de obesidad del bloque con un 30,7% de la población, confirman que enfrentamos una verdadera bomba de tiempo en salud. La obesidad se ha transformado en un desafío social, económico y cultural que requiere políticas más activas y una mirada integral.

El problema comienza temprano. Niños, niñas y adolescentes están creciendo en entornos donde la oferta ultraprocesada es abundante y el sedentarismo avanza. La educación alimentaria debe fortalecerse desde la primera infancia, integrando a escuelas, familias y comunidades en un esfuerzo coordinado.

Pero hay otro espacio clave que suele quedar fuera del debate, el del trabajo. Millones de personas consumen allí el almuerzo, su comida más importante del día. Un estudio de 2024 reveló que 41% de los trabajadores consume comida chatarra al menos una vez por semana, por lo que mejorar la oferta alimentaria en los lugares de trabajo es urgente.

Promover cambios sostenibles es posible cuando existe compromiso. Diariamente, cerca de medio millón de personas se alimentan de algunos de los menús equilibrados que entrega Sodexo a lo largo del país; el 30% de nuestra oferta incorpora opciones veganas y vegetarianas, y más de mil de nuestras recetas se basan en plantas. Junto con ello, nos ocupamos de entregar información clara sobre las diversas alternativas y sumamos pausas activas, que representan medidas concretas que sí marcan la diferencia.

Cuando las organizaciones asumen este rol, los hábitos comienzan a transformarse.

La lucha contra la obesidad no se gana sólo en un solo frente ni únicamente con leyes. Se gana en la sala de clases, en la casa y también en el comedor laboral. Impulsar entornos que faciliten decisiones saludables es una responsabilidad compartida. El desafío es grande, pero también lo es la oportunidad de construir un país más sano, productivo y consciente.

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