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Santiago y el nuevo mapa global de la industria textil

Chile ha avanzado en una Estrategia de Economía Circular para Textiles y en una hoja de ruta de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), un paso que demuestra que la agenda local puede dialogar con los desafíos globales y que ya no somos sólo tomadores de ideas: empezamos a aportar.

A mediados de junio, Santiago se transformó, por primera vez, en el escenario del Global Textile Ministerial and Industry Summit, una cumbre que abordó un desafío que rara vez ocupa los titulares, pero que nos afecta directamente: ¿Cómo resolver el impacto ambiental de la creciente cantidad de ropa que producimos, consumimos y desechamos?

El encuentro, solicitado desde el programa de las Naciones Unidas para el medioambiente, reunió a autoridades de gobierno, representantes de la industria, organismos regionales como el BID, CAF, IFC/Banco Mundial, PNUMA y CEPAL, junto a actores de la sociedad civil de toda América Latina. Pero más que una conferencia, esta fue una señal de que la transformación del sector textil requiere colaboración, visión compartida y liderazgo. Y, por primera vez, esa conversación se está dando desde el Sur Global, específicamente desde Chile, luego de años en que la conversación sobre la sustentabilidad en el sector textil, se dió exclusivamente en países desarrollados.

Hoy, ese eje empieza a desplazarse. Esta cumbre no solo reconoció que Chile y la región tienen un problema visible, sino que también podemos ser parte activa de la solución. Esa doble condición explica por qué este evento ocurrió en Santiago. Aquí ya existen personas, territorios y modelos que están construyendo, en la práctica, economías circulares. Chile ha avanzado en una Estrategia de Economía Circular para Textiles y en una hoja de ruta de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), un paso que demuestra que la agenda local puede dialogar con los desafíos globales y que ya no somos sólo tomadores de ideas: empezamos a aportar.

Las implicancias son profundas en diversos ámbitos. En empleo, porque una gran parte de la cadena textil en la región opera en la informalidad, y las decisiones que se tomen hoy pueden dignificar o excluir a miles de trabajadores. En comercio internacional, porque los estándares y reglas sobre flujos de textiles definirán el mercado de los próximos años.

Y en posicionamiento geopolítico, porque liderar esta conversación desde el Sur Global es un factor estratégico.

Pero quizás lo más relevante es lo que viene. La cumbre culminó con una Nota de Acción que busca traducirse en compromisos concretos hacia 2026-2027, conectarse con futuras reuniones sectoriales y con la próxima COP 31, donde la economía circular será un tema central en la agenda climática. Aquí es donde empieza el verdadero desafío de convertir las conversaciones en implementación.

Desde un inicio nuestro objetivo no fue sólo intercambiar experiencias, sino activar una agenda de acción, porque cuando las señales políticas son claras -como lo fue en su momento la Ley REP-, la economía debería responder: movilizar financiamiento, activar innovación y alinear a las empresas en toda la cadena de valor. Esa retroalimentación positiva es la que permite escalar cambios reales y para que eso ocurra, es indispensable construir puentes entre industria y política pública; economía informal y formal; financiamiento e innovación, todo con la velocidad que exige la magnitud de la crisis ambiental.

Este summit fue un punto de partida. Su valor no está solo en lo que se discutió durante tres días, sino en haber iniciado un proceso de largo plazo que comenzó en Chile, y que ayude a alinear regulaciones con incentivos, voluntades con capacidades, y discursos con implementación. El resultado de la seguidilla de summits será reportado en la próxima asamblea de medio ambiente de las Naciones Unidas que ocurrirá en Diciembre del 2027.

Santiago tuvo, por unos días, los ojos del mundo textil puestos encima. El reto que sigue a continuación es mucho más exigente. Sostener ese liderazgo en el tiempo y demostrar que, desde el Sur Global, somos capaces de liderar las soluciones.

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