Constitución y nación

La propuesta de texto de Nueva Constitución debe valorar a los distintas culturas existentes en nuestra nación, pero toda disposición que promueva su aislamiento por razones identitarias o etnocéntricas debe quedar excluida

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Señor director:

Uno de los principales desafíos de la Convención Constitucional es redactar un texto que reúna a todos los habitantes de Chile bajo conceptos integradores y no excluyentes. Es fundamental que se reafirme que la nación chilena es una sola, reconociendo así sus diferencias culturales ―no sólo en relación con los distintos pueblos indígenas, sino también a los migrantes que son parte de nuestro país―.

Las diferencias dentro de la nación son de índole histórico-cultural en vez de nacionalidades que se traduzcan en autonomías territoriales e institucionales. Por ello, es de suma importancia evitar que el reconocimiento de los pueblos indígenas devenga en un Estado plurinacional, porque implica constitucionalizar un concepto de nación que no es útil para el ámbito del Derecho. Dado que sus elementos son difusos y conlleva traspasar a las comunidades características soberanas, se advierten grandes tensiones entre la regulación constitucional y la autonomía indígena.

La propuesta de texto de Nueva Constitución debe valorar a los distintas culturas existentes en nuestra nación, pero toda disposición que promueva su aislamiento por razones identitarias o etnocéntricas debe quedar excluida. La unidad de la nación chilena es la base de este proceso y debe ser el principio rector para la deliberación constitucional.

Martín Durán,

Fundación para el Progreso Concepción