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Tartamudez y el “dejar fluir”

Sr. director:

El mes pasado se conmemoró la concientización de la tartamudez. Esto tiene múltiples implicancias en una sociedad en que el concepto de “dejar fluir” parece ser un estandarte de lucha contra el control y el estrés emocional.

Para personas que tartamudean la fluidez es una búsqueda más profunda. Tiene que ver con la aceptación de sí mismos a pesar de la sintomatología motora del habla, uso de estrategias para avanzar en un manejo comunicativo-verbal continuo y una dura lucha para ser incluidos e integrados sin reparos en una sociedad que los estigmatiza a partir de prejuicios infundados.

En el gran universo de necesidad de integración e inclusión, concientizar sobre esta condición es conocer, aceptar, significar, definir y aceptar que todos tenemos particularidades.

Todos somos diferentes, pero iguales a la vez, pues de una manera u otra todos queremos “fluir” en nuestra individualidad, sin ser coartados o encasillados.

Todos necesitamos comunicarnos. Debemos primar el aceptar el sentido de lo que se dice por sobre el cómo se dice o el tiempo que se requiere para ello. En definitiva, permitir ser lo que se es dejando fluir lo más profundo de cada uno.

Claudia Figueroa

Académica Facultad de Ciencias de la Rehabilitación UNAB 

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