En unos años, tal vez, usted termine comprando en su centro comercial preferido alguna prenda de vestir hecha de leche podrida. Esa es la intención de la diseñadora y microbióloga alemana Anke Domaske, quien en la actualidad viene realizando estudios para la fabricación de una fibra similar a la seda hecha a partir de leche podrida.
Desde la ciudad alemana de Hanóver y con una pequeña plata de producción en Bremen, Domaske contó a la BBC que la fibra es natural, fácil de producir, ecológica y contiene propiedades antialérgicas*.
Algunos críticos cuestionan la técnica empleada, afirmando que la fibra no es tan duradera como otras y que la producción de leche convencional tiene un impacto negativo sobre el medio ambiente.
En una visita a Estado Unidos Anke Domaske mostró a la BBC el proceso de fabricación del tejido.
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