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Cómo es vivir en el “gueto vertical”: 360 familias, 3 ascensores y torniquetes para entrar

En una torre de 24 pisos, viven 360 familias y solo cuentan con tres ascensores. Uno de los principales problemas es el ruido, el que se prolonga hasta altas horas de la noche.

María Santos lleva diez meses viviendo en el edificio de Estación Central que protagonizó la polémica la semana pasada y que fue calificado por el intendente Claudio Orrego como “gueto vertical”. Allí convive con 360 familias, en una torre que cuenta con 24 pisos y solo tres ascensores.

Todo esto sumado al ruido, la falta de privacidad y el hacinamiento, la ha llevado a tomar la decisión de cambiarse de casa. “Había buscado en otros lados pero necesitaba algo más económico y con transporte cerca, pero cada día me dan ganas de salir arrancando”, confesó al diario La Segunda. Agregó, además, que “prefiero salir porque es incómodo quedarse. No puedo estar tranquila. Hay ‘boche’ y música alta hasta las dos de la mañana”.

Si durante el día son las construcciones de otros edificios lo que molestan a María, en la noche son los televisores y las discusiones lo que no la dejan dormir. “Tengo siempre las ventanas cerradas porque se ve todo. Y el fin de semana es imposible dormir, el ruido es el que más agota, estresa”, afirmó.

Pese a que Santos vive en el tercer piso y no ha tenido que enfrentar esta situación, reveló que para tomar el ascensor se arman largas filas de espera, donde en horario de alta concurrencia, las personas pueden esperar hasta 20 minutos para poder subirse en uno de los tres que hay disponibles.

Además, para controlar la entrada y salida de quienes residen en el edificio, se instalaron torniquetes, lo que para María no fue la mejor decisión. “En la mañana se llena y uno se demora en salir, hay que hacer fila como en el Metro”, cuenta.

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