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“Él reaccionó oportunamente”: el relato de Luis Cordero sobre el intento de portonazo a su escolta en Vitacura

El exministro también entregó una reflexión al respecto: “Está esta dualidad de haber sido testigo de cómo funcionó un sistema muy coordinado. Pero también (…) uno empieza a preguntarse ¿Y si no hubiese salido bien?”.

El exministro de Seguridad Pública, Luis Cordero (IND), dio cuenta este martes del intento de portonazo que sufrió su escolta el sábado en la noche, en Vitacura, mientras cumplía sus labores de protección.

De acuerdo con el Ministerio Público, esa noche el escolta, quien también es funcionario de Carabineros, estaba aguardando en un vehículo al exministro mientras éste se encontraba en una reunión social en un domicilio de Vitacura.

Allí, el funcionario policial fue abordado por un vehículo con cuatro sujetos: tres adultos y un adolescente. Luego, tres de ellos lo intimidaron con armas de fuego. El escolta, no obstante, logró frustrar el asalto utilizando su arma de servicio. Pese a que los asaltantes huyeron, fueron capturados minutos más tarde luego de una persecución que incluyó personal municipal y policial.

Todos fueron formalizados en la tarde del domingo. Los tres adultos quedaron sujetos a la medida cautelar de prisión preventiva y el adolescente a régimen de internación provisoria.

Cordero: “Escuché cinco o seis disparos secos”

El exsecretario de Estado, quien cuenta con protección policial por el perfil de riesgo que representó su anterior cargo, relató este episodio en T13 radio, donde funge como columnista habitual.

“Él reaccionó oportunamente, de modo impecable y notable hizo uso de su arma de fuego, los tipos se abalanzaron, lo amenazaron y al parecer efectivamente gatillaron el revólver. Ellos estaban armados, de hecho producto de esto llegó rápidamente a seguridad municipal, llegó Carabineros, hubo coordinación impecable entre Carabineros y policía municipal”, destacó.

A renglón seguido, Cordero mencionó que desde el interior del domicilio escuchó “cinco o seis disparos como secos”. “Inmediatamente salí. Mi escolta me dice que me quedara adentro. A los pocos minutos, yo salí y lo acompañé. Estos sujetos, que habían abandonado, se les cayó un armamento”, añadió.

“Está esta dualidad, ¿no? De haber sido testigo de cómo funcionó un sistema muy coordinado. Pero también esto es lo que creo que le pasa a las personas que están en torno a un hecho violento. Las cosas iban bien esta vez, pero uno empieza después con los días y con las horas a preguntarse ¿Y si no hubiese salido bien? Y si efectivamente hubiese salido el disparo de quién estaba asaltando, o si hubiera salido alguien herido, no solo en el lugar. El ‘¿y si hubiese pasado?’ es probablemente uno de los procesos que también las personas viven”, reflexionó.

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