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El 11 y el “pronunciamiento militar”, según José Antonio Kast

El candidato presidencial escribió una misiva dirigida a sus seguidores, donde destaca que “las Fuerzas Armadas no tuvieron otra alternativa más que actuar ante una inminente guerra civil que amenazaba Chile”.

A raíz de una nueva conmemoración del 11 de septiembre, el candidato presidencial, José Antonio Kast, envió una carta dirigida a todos sus seguidores para “conmemorar 44 años del pronunciamiento militar”, día en el que “Chile le dice al mundo que no quiere más hambre, más miseria, que quiere libertad”.

“El pronunciamiento militar surge casi espontáneamente y sin fundamento, como si la violencia política producida desde finales de los 60´s y que continuó con una ultra izquierda activa durante todo el mandato de Allende, no hubiesen sido caldo de cultivo a la división de nuestra gente, ya muchos años antes de esa mañana de septiembre”, escribió en la misiva.

En esa línea, apuntó a que la izquierda quiere “que seamos los verdugos de la historia, y no lo acepto. No acepto que la izquierda venga a dar clases de superioridad moral cuando lo que ocurrió hace ya 44 años, es simplemente producto de la violencia política que ellos mismos instalaron”.

Las Fuerzas Armadas no tuvieron otra alternativa más que actuar ante una inminente guerra civil que amenazaba Chile, guerra civil que iba a ser base para un totalitarismo marxista sin precedentes”, recalcó.

En ella, además, confirmó su presencia en el homenaje que liderará Michelle Bachelet en La Moneda, “por todos los compatriotas que sufrieron ese día y como cristiano rezaré por ello y sus almas. Para mí ir a La Moneda no es hacer el juego a la izquierda, es tener la valentía de decir a los chilenos que ese lugar nos pertenece a todos y no solo a un grupo o una ideología”.

“Estimados amigos, hace ya 44 años, el país vivió un momento que quedará para siempre marcado en nuestra historia. Luego de sufrir la más grande crisis política, económica y social que ha vivido Chile, producto del gobierno marxista de Salvador Allende, el pueblo decide rebelarse, empoderando a sus Fuerzas Armadas hacia un camino difícil, doloroso, pero ineludible.

El 11 de septiembre de 1973 no es una fecha más, es el momento en que Chile le dice al mundo que no quiere más hambre, más miseria, que quiere libertad.

Para algunos, el pronunciamiento militar surge casi espontáneamente y sin fundamento, como si la violencia política producida desde finales de los 60´s y que continuó con una ultra izquierda activa durante todo el mandato de Allende, no hubiesen sido caldo de cultivo a la división de nuestra gente, ya muchos años antes de esa mañana de septiembre.

Soy un convencido de que sin verdad histórica no es posible recuperar nuestra identidad, y que sin identidad no es posible recuperar nuestra Patria. La izquierda quiere que seamos los verdugos de la historia, y no lo acepto. No acepto que la izquierda venga a dar clases de superioridad moral cuando lo que ocurrió hace ya 44 años, es simplemente producto de la violencia política que ellos mismos instalaron y del peor gobierno de la historia de Chile que sólo trajo hambre, escasez, y muerte al pueblo chileno.

Hoy tengo una plataforma para alzar la voz, para pararme frente a la izquierda, para decir lo que muchos han callado durante tanto tiempo, y no voy a callar y no renunciaré a decir la verdad. Y esa verdad es que las Fuerzas Armadas no tuvieron otra alternativa más que actuar ante una inminente guerra civil que amenazaba Chile, guerra civil que iba a ser base para un totalitarismo marxista sin precedentes.

Hoy es un día para recordar, pero para recordar bien. No quiero más estatuas de personas que dividieron nuestro país como Salvador Allende, y no acepto más persecución política contra aquellos que liberaron Chile.

Hoy conmemoremos a aquellos que arriesgaron sus vidas, presentes y futuras, y a aquellos tantos otros que sabían que serían perseguidos hasta hoy. ¿Por qué? Porque lo hicieron por nuestra libertad, por nuestra Patria.
En ese espíritu asistiré a la misa que se realizará hoy en La Moneda, a rezar por Chile, no como algunos pretenden que sea, un homenaje a S. Allende, voy a esa misa por todos los compatriotas que sufrieron ese día y como cristiano rezare por ello y sus almas. Para mí ir a La Moneda no es hacer el juego a la izquierda, es tener la valentía de decir a los chilenos que ese lugar nos pertenece a todos y no solo a un grupo o una ideología.
Un abrazo a la distancia para todos.

José Antonio Kast Rist”.

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