A los 41 años y luego de tres meses de hospitalización murió el actor canadiense Nick Cordero, quien sufrió la amputación de una de sus piernas debido a los efectos del coronavirus.
El artista de Broadway estuvo internado desde marzo en el Centro Cedars-Sinai de Los Ángeles, en Estados Unidos. Su caso fue uno de los más graves de los conocidos entre los famosos que se infectaron con COVID-19, por lo que se transformó en un emblema del impacto de la pandemia en Norteamérica.
“Mi querido esposo falleció esta mañana. Su familia lo rodeó de amor, cantando y rezando mientras salía gentilmente de esta tierra”, escribió su esposa, Amanda Kloots, quien durante semanas tuvo que seguir la situación de Cordero a distancia.
En un mensaje en Instagram, Kloots agregó que “estoy incrédula y con mucho dolor. Mi corazón está roto, ya que no puedo imaginar nuestras vidas sin él. Nick era una luz tan brillante. Era amigo de todos, le encantaba escuchar, ayudar, y especialmente conversar”.
Debido al coronavirus, el artista no solo perdió su pierna derecha, ya que la infección por SARS-CoV-2 le generó un importante daño en el sistema respiratorio, el que lo tenía a la espera de un trasplante de pulmón.
Nick Cordero era una figura reconocida dentro del circuito teatral y de Hollywood, siendo nominado al premio Tony. Actuó en obras como Rock of Ages, Waitress, Bullets Over Broadway y A Bronx Tale: The Musical.
En entrevista con EL DÍNAMO, la diputada gremialista da por terminada la coalición que se armó "pensando en el gobierno del presidente Piñera" y afirma que bajo el liderazgo de Kast existe una alianza "en los hechos" que debiera formalizarse.
Frente a las evidencias empíricas, las respuestas desde la política pública deberían reorientarse, y priorizar reasignaciones hacia programas pro-empleo de corto plazo, con la construcción y obras públicas en un lugar destacado. Es posible satisfacer una parte de las necesidades en salud, educación, conectividad, construyendo y reparando en esos sectores.
El plan busca reforzar la protección de la infancia y mejorar la respuesta del Estado, en un contexto donde cerca del 25% de niños y adolescentes vive en situación de pobreza.