Secciones
País

Comenzó la vacunación contra el coronavirus para personas con discapacidad

Durante este lunes también se dio inicio al proceso de inoculación para los enfermos crónicos de entre 59 y 58 años.

vacunación discapacidad

Este lunes 8 de marzo se dio inicio a la campaña de vacunación contra el coronavirus para los enfermos crónicos menores de 60 años y para las personas en situación de discapacidad severa o profunda.

El proceso comenzó en el vacunatorio peatonal del Parque O’Higgins, donde se inocularon a las primeras personas que pertenecían a este grupo prioritario. Todo fue supervisado por la ministra de Desarrollo Social, Karla Rubilar; la seremi de Salud de la Región Metropolitana, Paula Labra; y el director subrogante del Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis), Francisco Subercaseaux.

Las personas con discapacidad incluidas en este proceso deberán ser parte del Registro Nacional de Discapacidad (RND), de acuerdo a lo determinado por el calendario de vacunación del Ministerio de Salud. Las jornadas de inoculación de esta semana contemplan a quienes tienen entre 59 a 46 años de edad.

En paralelo a esto, durante esta misma jornada se dio inicio a la vacunación contra el COVID-19 para los enfermos crónicos de entre 59 y 58 años. El calendario irá avanzando el martes, con los pacientes de entre 57 y 56 años; miércoles para los 55 y 54 años; jueves para los 53 y 50 años; y viernes para los 49 y 46 años.

La lista de comorbilidades incluidas en esta etapa contempla enfermedades autoinmunes, pulmonares, hepáticas, cardiopatías, hipertensión, cáncer y obesidad.

Adicionalmente, los vacunatorios locales seguirán entregando las segundas dosis correspondientes a los adultos mayores inoculados inicialmente. Quienes hayan recibido las vacunas de Pfizer y BioNTech deberán buscar los recintos que tengan su stock disponible.

vacunación discapacidad

Las comorbilidades incluidas en la vacunación. (Minsal)

Notas relacionadas












Progresivamente, vuelve la subsidiariedad

Progresivamente, vuelve la subsidiariedad

El punto no es volver sin más a la municipalización ni sostener que la gestión privada sea siempre mejor. Sería reemplazar un dogma por otro. La cuestión es más sencilla: si un municipio administra bien sus colegios, ¿por qué obligarlo a entregarlos? Si una organización sin fines de lucro puede gestionar adecuadamente un establecimiento público bajo financiamiento, reglas y fiscalización estatal, ¿por qué impedirlo?

Foto del Columnista Juan José Llorente Juan José Llorente