Secciones
País

Quilapayún criticó a “fanáticos” de Jadue que funaron a músicos de Inti-Illimani

A través de redes sociales arremetieron contra un grupo que las emprendió contra Horacio Durán y Horacio Salinas por aparecer en la franja de Gabriel Boric.

Quilapayún Jadue

El grupo Quilapayún criticó a través de redes sociales a un puñado de partidarios de Daniel Jadue que insultaron a Horacio Salinas y Horacio Durán, músicos de Inti-Illimani, por aparecer en la franja de Gabriel Boric.

“Los epítetos lanzados son inaceptables, especialmente porque van en contra de quienes hasta horas antes eran reverenciados y reconocidos como grandes artistas que han jugado un rol fundamental en las luchas libertarias y democráticas en Chile por los mismos que ahora los insultan”, señaló el comunicado que publicó el grupo en sus redes.

De paso, Quilapayún señaló que este tipo de actos “revelan algo peligroso, porque ese sectarismo y esa intolerancia son lo mismo que después, una vez que esta gentuza llega al poder se transforma en prohibiciones y persecuciones a todo el que no se alinea con la verdad oficial”.

“Una vez que esta gentuza llega al poder se transforma en prohibiciones y persecuciones a todo el que no se alinea con la verdad oficial. Si alguno se ha preguntado alguna vez por qué muchos artistas dejamos de ser comunistas la respuesta está a la vista”, agregaron.

En su escrito, Quilapayún concluyó que “el arte es el lugar de la diversidad y de la libertad, no del moralismo, la coerción y la intolerancia. Ojalá que estas lacras no se abran nunca paso en nuestro país”.

Sin embargo, el concepto “lacras” generó mayor debate y el grupo tuvo que salir a dar una explicación respecto al uso de dicho término. “Como cualquiera puede darse cuenta, las “lacras” son lo que se acaba de nombrar en la frase anterior; esto es: el moralismo, la coerción y la intolerancia”.

“Tampoco se califica de ninguna manera a los votantes de Jadue. Sería absurdo que un profesor de filosofía escriba un texto para denunciar el ataque de quienes pretenden condenar a quienes toman el partido de Boric, para después condenar a los que toman el partido de Jadue”, concluyó Quilapayún.

Notas relacionadas








Lucy Oporto: una mujer que piensa (demasiado)

Lucy Oporto: una mujer que piensa (demasiado)

La doctora en Filosofía es una de las voces a las que recurren los medios de comunicación para nombrar lo que otros prefieren obviar: suyos son los conceptos de “asonada” —para el estallido social—“lumpenfascismo” y “narcofascismo”, acuñados entre 2011 y 2021 para leer la violencia y el avance del crimen organizado en Chile. No tiene celular ni redes sociales y se mueve al margen del mercado académico, que además cuestiona. La independencia que defiende para pensar le ha costado precariedad económica, extrañamiento e incomprensión. En Valparaíso, donde vive y soporta lo que describe como “un microcosmos que se devora a sí mismo”, nos recibe y afirma que “el estudio, la búsqueda del conocimiento, la escritura y la cultura son lo único que aún me mantiene despierta y viva. Que Dios se apiade de mí”.

Rita Cox


Invisibles

Invisibles

La vida de Rugendas en Chile visibilizó a dos grandes mujeres, que solo han sido reconocidas porque amaron a un hombre notable. ¡Cuántas mujeres talentosas e influyentes han permanecido invisibles en el recuento de la historia humana!

Foto del Columnista Mariana Aylwin Mariana Aylwin

El juego verdadero

El juego verdadero

La revocación de la tarjeta roja a instancias de Donald Trump y las acciones en curso ante el TC chileno, en las que algunos insisten en desconocer autoridad sustantiva a la Constitución, son manifestaciones de un mismo y grave problema. Su simultaneidad no es circunstancial, sino sintomática.

Foto del Columnista Fernanda García Fernanda García

Chicas malas

Chicas malas

Esta es una historia sobre las pérdidas y el paso del tiempo, pero desde un ángulo que no es, precisamente, el lamento. Una historia sobre el mejor álbum de Madonna en los últimos 20 años y sobre el libro que reivindicó a Eve Babitz y del que todo el mundo está hablando hoy.

Foto del Columnista Alberto Fuguet Alberto Fuguet