Con la proximidad de las Fiestas Patrias, surge nuevamente la duda entre quienes emplean a trabajadoras de casa particular respecto de la entrega de un aguinaldo.
Según la Dirección del Trabajo, este pago no es obligatorio por ley, aunque puede convertirse en un beneficio exigible si existe un acuerdo previo o una práctica sostenida en el tiempo.
Asimismo, el aguinaldo puede quedar establecido en el contrato de trabajo, incorporarse mediante un anexo o configurarse como una costumbre laboral cuando ha sido entregado de manera habitual.
¿Corresponde aguinaldo a las trabajadoras de casa particular?
De esta forma, si no existe ninguno de estos antecedentes, su otorgamiento queda sujeto a la decisión del empleador y a lo que acuerden ambas partes.
De acuerdo con estimaciones del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en Chile hay cerca de 223 mil trabajadoras del hogar, y aproximadamente el 86% de ellas se desempeña bajo la modalidad de “puertas afuera”.
“Que la ley no lo exija no significa que no tenga sentido entregarlo. El aguinaldo es una forma concreta de decirle a otra persona que su trabajo se valora, sobre todo en un vínculo donde la confianza y el cuidado mutuo son la base de todo”, señaló Francisco Cienfuegos, experto laboral y cofundador de Pipol.
El especialista agregó que “no se trata de imponer una obligación donde no la hay, sino de invitar a las familias a preguntarse qué tipo de relación laboral quieren construir. En Pipol buscamos justamente eso, entregar herramientas para que empleadores y trabajadoras formalicen acuerdos claros, incluyendo este tipo de beneficios, para que dejen de depender solo de la buena voluntad”.