El liceo Augusto D’Halmar, en la comuna de Ñuñoa, fue el lugar elegido por el presidente José Antonio Kast para realizar su primera actividad pública como jefe de Estado, oportunidad en la que aseguró que “la educación pública puede alcanzar resultados de excelencia, es posible”.
Tras dejar la residencia de Cerro Castillo y trasladarse en helicóptero hasta la Escuela de Carabineros, en Providencia, el jefe de Estado se dirigió al liceo ñuñoíno para inaugurar el año escolar, actividad en la que estuvo acompañado por la primera dama, María Pía Adriasola; la ministra de Educación, María Paz Arzola; la ministra del Deporte, Natalia Ducó; la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, y el alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel.
Tras ser recibido por alumnos del establecimiento, el mandatario les dirigió unas palabras a los escolares. “Estuve aquí hace unos ocho, nueve años, y debo decir que me sorprendieron quienes los antecedieron, y me sorprende mucho más aún lo que ustedes están haciendo”, dijo.
“Ustedes son la esperanza de Chile, son el futuro de Chile, de un Chile que ha tenido dificultades, un Chile que hemos vivido divisiones”, añadió.
En esa línea, Kast manifestó que “quiero darle las gracias a los profesores, a los directores. En nombre de ustedes, a todos los profesores y directores de Chile, que se la juegan día a día por cada uno de sus alumnos“.
Kast explicó porque visitó el liceo de Ñuñoa
“No es casualidad que hoy día estemos acá, porque podríamos haber estado en otros temas. Hoy día hubo un hecho grave en la mañana y se atentó contra la vida de un carabinero. Podríamos haber estado hablando sobre el tema de la seguridad, sobre salud, pero quisimos marcar el acento en ustedes, en la juventud, en el futuro, en la esperanza, en la calidad de la educación“, recalcó el jefe de Estado sobre su visita al liceo de Ñuñoa.
Además, valoró la labor del alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, en la meteria y señaló: “Gracias, alcalde, por creer la educación pública, porque muchos alcaldes, teniendo la posibilidad o teniendo el fantasma de que va a perder un establecimiento, dirían yo no voy a invertir, porque tengo otras necesidades, pero usted se la jugó”.
Destacó al respecto que “invertir casi 600 millones de pesos en un establecimiento que podría ser traspasado al sistema SLEP me llena de orgullo, porque usted está pensando en Chile, no solamente en los recursos del municipio“.
“Ese es un ejemplo que tenemos que seguir, que tenemos que proyectar. Para los alcaldes no es fácil administrar la educación y la salud. Se les carga mucho la mano, pero vale la pena”, concluyó.