Secciones
Política

“Con mi plata no”: oposición busca que fondos de pensiones sean inexpropiables y heredables

Por su parte, el diputado Francisco Undurraga (Evópoli) indicó que la intención es entregar “certeza jurídica” a los cotizantes.

Las diversas bancadas de oposición – Chile Vamos y Republicanos- presentaron un proyecto llamado “Con mi plata no”, con la intención que los fondos de pensiones sean declarados inexpropiables, inembargables y heredables. 

Esto, luego que la Convención Constitucional rechazara la norma ciudadana del mismo nombre, mientras que el constituyente Bernardo Fontaine asegurara que los fondos previsionales no serán de los trabajadores, lo que hizo que diversos convencionales lo acusarán de difundir fake news.

La propuesta además considera que el 10% de la actual cotización vaya a las cuentas individuales de las personas y sobre ese límite, que sea la legislación que determine que porcentaje se mantenga en la cuenta individual y cual sea destinado a un fondo solidario.

El diputado UDI Jorge Alessandri expresó a los medios que “hay 17 millones de chilenos nerviosos, 11 millones de cotizantes, ¿Por qué? Porque la Convención Constitucional ha rechazado la propuesta Con mi plata No, ha aceptado la propuesta de No más AFP, y el Presidente ha dicho que los chilenos tendrán una pensión digna, cosa muy distinta a ser dueño de tus ahorros”.

Alessandri puntualizó que “para todos aquellos que nos acusan de promover noticias falsas, les queremos dar la oportunidad porque los que estamos en política hablamos a través de nuestras votaciones y no solo de nuestras opiniones”.

Por su parte, el diputado Francisco Undurraga (Evópoli) indicó que la intención es entregar “certeza jurídica” a los cotizantes.

“El 75% de la ciudadanía ha señalado contundentemente que los fondos son de las personas, y la desconexión que se está viviendo en la constituyente es algo que no podemos dejar de lado”, sentenció.

Notas relacionadas







La ciudad más linda del mundo

La ciudad más linda del mundo

Buenos Aires, con todas sus contradicciones, ha entendido algo esencial de la vida contemporánea: las ciudades compiten no solo por inversiones, turistas o talento, sino por imaginarios. Y en esa competencia, la autoestima importa. Importa cómo una comunidad se mira, cómo se nombra, cómo ocupa sus muros, sus calles y sus campañas. Importa si una reparación urbana se comunica como molestia o como parte de una ciudad que se quiere a sí misma.

Foto del Columnista Débora Calderón Kohon Débora Calderón Kohon