Una semana ha transcurrido desde que se conoció que la madre de la ministra de Salud, Ximena Aguilera, fue operada en el Hospital del Salvador en condiciones especiales.
Según dio a conocer La Tercera, la mujer de 87 años y que requirió una cirugía de cadera, fue atendida a las pocas horas de su ingreso y sin completar todos los trámites administrativos necesarios. Sumado a ello, T13 dio a conocer que un paciente laparotomizado que requería una “reexploración” —procedimiento que fue suspendido por la operación de la madre de la ministra— falleció a los tres días.
Este último antecedente encendió las alarmas en La Moneda y la coalición de Gobierno donde se cuestiona el silencio no sólo de la ministra Aguilera, sino que del resto del gabinete.
De hecho, la ministra vocera Camila Vallejo aún no aborda la situación mientras que Aguilera se encuentra de vacaciones y tiene presupuestado su regreso recién el próximo lunes.
Aliados del Gobierno piden romper el silencio
“Han pasado varios días y no ha habido una versión oficial del Ministerio de Salud o una explicación personal por parte de la ministra (…) Saltarse la fila es más que feo. Y en este contexto, más allá de que se debe asegurar el debido proceso, también hay que asumir la responsabilidad”, emplazó el presidente de la comisión de Salud del Senado, Iván Flores (DC).
Y sumó a la crítica: “Está todo el mundo en silencio, aguantando el chaparrón, y creo que esto merece una explicación. La ministra ya no tiene espacio político para seguir en silencio”.
El jefe de bancada de diputados PPD, Raúl Soto, reconoció que “el escenario para la ministra de Salud es complejo” y apuntó a que “la ciudadanía merece una certeza respecto de lo que efectivamente ocurrió, y de ser necesario que se tomen las decisiones y se asuman las responsabilidades que corresponden”.
El jefe de bancada del PS, Juan Santana, aseguró esperar que haga pública la bitácora del hospital para que se conozca el por qué de la decisión de la operación y añadió que esa “es la mejor manera de despejar cualquier duda frente a una situación que a todas luces es grave; la muerte de un paciente cuya intervención fue postergada”.
“Esto es algo que no debería ocurrir bajo ningún punto de vista. Y si existe alguna justificación respecto del actuar del hospital, lo más adecuado es que se haga pública a la brevedad”, acotó.
Más dura fue la reacción del vicepresidente de la Cámara, Eric Aedo, quién pidió directamente la renuncia de la secretaria de Estado. “La permanencia de la ministra de Salud en su puesto es insostenible. Uno puede entender desde lo humano la situación que se ha producido, pero desde el punto de vista político y ético es impresentable”, sostuvo al ser consultado por La Tercera.
El diputado Rubén Oyarzo (PR) afirmó que “llegó el momento en que la ministra debe romper su silencio y dar explicaciones respecto de lo ocurrido con la operación de su madre”.
La exigencia, explicó, responde a que “son múltiples los antecedentes que dan cuenta de una situación que parece irregular, y hasta ahora la ministra no ha dado su versión respecto de una cuestión que la afecta desde el punto de vista de la probidad y la transparencia”.
El diputado añadió que “si estas explicaciones no llegan o son insuficientes, la ministra de Salud tendrá que asumir su responsabilidad y renunciar al cargo”.