Secciones
Política

PS desata crisis en la alianza de Gobierno a dos meses del término del mandato de Boric

El quiebre en la alianza adelanta una definición de cara al próximo ciclo político: la izquierda y la centroizquierda no participarán en una coalición única de oposición al gobierno de José Antonio Kast.

Menos de 24 horas transcurrieron entre la lectura del veredicto del caso de Gustavo Gatica y el quiebre de la alianza de Gobierno. 

Los dos hitos están estrechamente relacionados. Producto de la absolución del exoficial de Carabineros, Claudio Crespo, el Frente Amplio y el Partido Comunista arremetieron contra quienes dieron sus votos para la aprobación de la Ley Naín-Retamal. Entre ellos, sus aliados del Partido Socialista y el resto del Socialismo Democrático

La crítica del FA y el PC enervó al PS. La indignación socialista llegó a tal punto que en la tarde del martes se convocó una “reunión de urgencia” a raíz de la polémica. La resolución de dicha instancia fue escalar aún más la crisis oficialista cortando relaciones con el Gobierno y la coalición. 

En la práctica, el congelamiento de las relaciones se traducirá en que el PS se ausentará de los comités ampliados que se realizan en La Moneda, a la vez que suspendió su participación en el cónclave oficialista fijado para el 23 de enero.

PS en pie de guerra

Flanqueada por sus diputados y senadores, la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, leyó una declaración pública en el Congreso en la cual calificó de “desleal” la actitud del PC y acusó al FA de actuar “en contra” del gobierno de Gabriel Boric, militante frenteamplista. 

“No se puede borrar con el codo lo que se escribió con la mano. En la ley tan lamentada, Naín-Retamal, los ministros del gobierno solicitaron la votación. Y muchos de los que tenían dudas en nuestro sector votaron a favor entendiendo que era una norma necesaria para el momento de seguridad que vivía el país”, fustigó Vodanovic.

Y luego agregó: “Se está dejando solo al Gobierno antes de que termine. El Partido Socialista no hará eso. Nosotros seguiremos trabajando hasta el último día, será entrega del gobierno como corresponde”.

Esa última frase caló hondo en el resto de la coalición. Y es que el desorden y la falta de un relato común han molestado al socialismo, sobre todo, luego de que el presidente Gabriel Boric le quitara el piso a la legislación señalando que la ley fue obra de la derecha y no de su gobierno.

Al reclamo se sumaron otras voces de la centroizquierda. El diputado y senador electo Vlado Mirosevic (PL) dejó la puerta abierta para, eventualmente, seguir los pasos del PS y abandonar la coalición. 

“Estamos solidarizando con el PS y evaluando qué vamos a hacer”, dijo Mirosevic al ser consultado por la crisis de la coalición al tiempo que reveló que la directiva de su partido está considerando la posibilidad de salirse de la alianza.

Su partido está traicionando al presidente Boric”, acotó el parlamentario liberal. 

El PPD también reparó en la actitud de sus aliados. A través de una declaración pública, la tienda dirigida por Jaime Quintana, afirmó no entender “cómo nuestros aliados llegan a la conclusión de que esta ley sería la gran culpable del veredicto cuando todavía no se conoce el texto de la sentencia. Si la ley les parecía tan inconveniente, debieron oponerse con toda la fuerza desde el inicio, en lugar de criticar ahora extemporáneamente una iniciativa legal que es un avance en materia de seguridad”.

PS deja en crisis el último tramo de Gobierno 

La crisis en la alianza se da a exactamente dos meses de que Boric deje La Moneda. Un comentario que se ha repetido en la interna de los partidos oficialistas es que el síndrome del pato cojo ya es indisimulable y que el presidente, con su intensa agenda mediática, sólo ha intensificado las diferencias al interior de las fuerzas del progresismo. 

Una prueba de esto es que el mandatario se desentendió de la ley en cuestión anoche en Tolerancia Cero. “Ninguna ley que haya apoyado este gobierno tiene una perspectiva de garantizar impunidad”, dijo Boric en la ocasión. 

La afirmación es refutada por parlamentarios del sector quienes hacen presente que los ministros Álvaro Elizalde y Carolina Tohá (ex Interior) presionaron para votar y dar los votos a la iniciativa que se dio en un contexto de sensación de crisis de seguridad.

El otro efecto de la crisis tiene directa relación con la futura oposición. Un síntoma del debilitamiento de las relaciones es que el PPD suspendió una reunión que estaba programada para la mañana de este miércoles en que se iba a avanzar con la negociación del acuerdo administrativo en vistas al próximo periodo legislativo.

Notas relacionadas