El Ministerio de Minería y dos subsecretarías. Ese fue el ofrecimiento del presidente electo, José Antonio Kast, al Partido Nacional Libertario y que fue rechazado por el líder de la tienda, Johannes Kaiser.
Para los nacional libertarios, la razón de no ser parte del futuro gobierno es simple: con tan poca representación en el gabinete es imposible influir en la conducción del Ejecutivo. Por contraparte, los costos que se pueden pagar son muy altos.
La sensación que quedó en el PNL es que Kast nunca los quiso en el gabinete y que la oferta que se les realizó fue hecha para que fuera rechazada. En otras palabras, el futuro mandatario los obligó a decir que “no” al gobierno.
Y es que tanto Kaiser como su entorno saben que son un aliado incómodo para Kast quien ha priorizado a independientes y figuras del mundo privado para su gabinete, en vez de la espalda política de los partidos.
Primero fue el criterio de parentesco con parlamentarios que la Oficina del Presidente Electo (OPE) impuso y que marginaba a Kaiser del gabinete. Y luego, la “mezquina” oferta para ser parte del gabinete. Ambas señales son interpretadas hoy por el PNL como una decisión deliberada para apartarlos de la primera línea del próximo gobierno.
Si bien en el entorno de Kast es visto con buenos ojos no haber cedido “más de la cuenta” con los nacional libertarios, lo cierto es que no tenerlos en el oficialismo implica, en principio, perder nueve votos en el Congreso.
Sin el compromiso que significa estar en la alianza de Gobierno, desde el PNL adelantan que podrán seguir su agenda independientemente de los lineamientos del Ejecutivo en el Congreso, donde cuentan con una bancada de ocho diputados y la senadora electa, Vanessa Kaiser.
Por otro lado, al tener un partido que se posiciona a la derecha de los republicanos, Kast deberá estar atento a no perder terreno en su electorado original identificado con posiciones más conservadoras y radicales.
Esa preocupación, de hecho, se podría trasladar al Congreso donde el PNL ha ganado influencia sobre ciertas figuras como la senadora electa, Camila Flores, quien está en proceso de reflexión sobre su militancia en Renovación Nacional y meditando la opción de recalar en la tienda de Kaiser.
Consultada por EL DÍNAMO, Vanessa Kaiser es clara sobre la autonomía con que los nacional libertarios se conducirán en el Parlamento y cómo se relacionarán con el gobierno de Kast.
“Nuestra colaboración es 100% en todo lo que beneficie a Chile. Somos el único partido que tiene como prioridad la nación chilena. Todo lo que implique cesión de soberanía o destrucción de la cohesión social y de la familia no será respaldado por el PNL”, sostiene Kaiser, al tiempo que evita definirse en la oposición o en el oficialismo.
Y sentencia: “Los únicos que quedamos fuera de ese entramado de juegos, cocinerías y cálculos seremos los libertarios. Es difícil de entender que un gobierno de emergencia haya dejado fuera la posibilidad de integrar a quienes representamos el sentir de una parte importante de los ciudadanos. Desde mi perspectiva, es un error político mayúsculo”.