“El Gobierno debería regularizar a los inmigrantes empadronados”, fue la frase de Carolina Tohá que desató debate y que fue tema obligatorio a principios de esta semana, declaración que llamó la atención porque no fue en un programa radial, noticiero o diario, sino que en el podcast del senador Felipe Kast (Evópoli).
Bautizado como Podkast, el programa tiene una premisa simple pero efectiva: una entrevista de un político a otro.
“Cuando un político entrevista a otro es muy difícil para el colega evadir las preguntas y los temas de fondo. Cuando uno ha compartido la intimidad del debate, del Congreso, del gobierno, uno sabe que si el otro le responde la pregunta con una frase hecha o evadiendo la respuesta”, dice Kast en entrevista con EL DÍNAMO.
Carolina Tohá, Johannes Kaiser, Arturo Squella, Gonzalo Blumel, Francisco Vidal, entre otros, han sido algunos de los invitados que han sido entrevistados por el senador en el living de su casa.
Según cuenta el fundador de Evópoli, la idea nació como respuesta a una banalización del debate público, principalmente en los matinales donde desfilan parlamentarios y otras figuras de la esfera política
“Me di cuenta de que los matinales, en el fondo, más que tener muchas convicciones, simplemente se van moviendo donde se mueve la ola”, dice Felipe Kast.
—Es extraño ver a un político entrevistando a otro, ¿no cree?
—Efectivamente, pero es bueno reivindicar la conversación más pausada, más profunda, más reflexiva, en un espacio de total franqueza y honestidad. Además, existe un cierto plus: cuando un político entrevista a otro político es muy difícil para el colega evadir las preguntas y evadir los temas de fondo. Sobre todo cuando uno ha compartido la intimidad del debate, del Congreso, de las leyes, del gobierno. Uno sabe que si el otro le responde la pregunta con una frase hecha o evadiendo la respuesta. Es como sacarse un poco la suerte entre gitanos; no se puede.
—¿No es incómodo para el entrevistado?
—Lo que pasa es que el objetivo del podcast no es pillar a nadie. Por eso también me han llamado muchos que quieren ir, porque sienten que es un espacio confiable donde tampoco se busca hacerle trampa a nadie. La idea es generar contenido de buen nivel y profundo. Y creo que nos ha ido muy bien. Ha sido un experimento con el que estamos muy contentos.
—Me imagino que al ser entrevistador es un desafío no intervenir como lo haría en un debate legislativo o un panel político de televisión.
—Lo que pasa es que la gracia que tiene el podcast es que yo también doy mi opinión. No solamente soy entrevistador, sino que además tenemos conversaciones. Entonces, si te das cuenta, obviamente le doy más espacio al entrevistado que a mí, pero muchas veces me enfrasco en debate. Cuando tuvimos a Johannes Kaiser tuvimos un debate muy profundo. Se genera un debate de ideas que es lo natural de tener enfrente a un político y no a un periodista.
—¿Es muy distinta la dinámica a las conversaciones que se dan en el Congreso?
—Es distinto estar en el calor de la bancada, en el calor legislativo, a una conversación más íntima. Yo creo que se genera un espacio especial, como es este lugar en el living de mi casa, de mucha tranquilidad, de mucha honestidad. Yo les digo: aquí la clave es que la ciudadanía entienda tus argumentos con más calma. Pueden ser buenos, pueden ser malos, pero aquí van a tener todo el espacio del mundo para poder hacerlo. Y yo voy a tener todo el espacio del mundo para poder cuestionarlo.
—Usted decía que la idea nació cuando veía los debates en los matinales, ¿qué le molestó?
—Me di cuenta de que los matinales se van moviendo donde se mueve la ola. Entonces, si la ola hoy está más a la derecha, se mueven para la derecha y si el momento se percibe como de extrema izquierda allá van. Simplemente van siguiendo la ola. Y es importante en el debate no sucumbir a las mareas de pulsión populista.
—¿Les gusta el programa a sus pares del Congreso?
—Estoy muy sorprendido de los comentarios de los colegas. Muchos me han dicho que estarían felices de participar. Creo que se debe a que el podcast le abre una puerta a la gente que le gusta la política, que es mucha. Más que de que la política no es lo más consumido o demandado, sí hay un grupo de gente en Chile que le preocupa mucho y espera un debate de mayor nivel.
—¿Cuál ha sido la entrevista que más le gustó hacer?
—Yo creo que la entrevista con Carolina Tohá marca un punto de inflexión porque creo que no solamente es muy honesta ella en la entrevista, sino que además planteó una serie de ideas que probablemente en televisión no se habría sentido cómoda haciéndolo. Cuando uno abre un espacio para que los políticos puedan ir planteando sus ideas y de buena forma, con profundidad, eso me genera mucha satisfacción. También la entrevista con Arturo Squella me gustó mucho, con Gonzalo Blumel o la de Francisco Vidal. Esta última tuvo un impacto tremendo porque a Francisco Vidal lo entrevisté el día lunes y el día miércoles lo nombraron vocero de la candidatura de Jeannette Jara. Entonces, dijo muchas cosas el lunes que probablemente no las habría podido decir si hubiese sabido que el miércoles iba a ser vocero.

—¿Alguna que no le haya gustado? Con Kaiser hay varios momentos de tensión.
—Me han gustado todas. Lo que pasa es que yo soy apasionado, así que con Johannes tuvimos un debate intenso, pero fue con mucho respeto. Claramente, si van a mi podcast saben que yo voy a dar mi opinión, no voy a dejar que digan cualquier cosa sin yo decir lo que pienso.
—¿Algún entrevistado que le gustaría tener en los próximos meses o semanas?
—Me encantaría entrevistar al presidente Boric cuando termine su mandato, así que lo voy a invitar. Vamos a ver. También creo que hay varios ministros del gobierno entrante que me parecen muy interesantes de poder entrevistar y hacer esa conversación.
—¿Alguno en particular?
—Yo creo que hay varios interesantes, pero dado que mucha gente tal vez no lo conoce, al ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna. Sería un buen espacio para poder compartir su visión de cuál va a ser la mirada en política exterior.
—¿Se va a transformar el podcast en su principal actividad?
—No, lejos de eso. Imagínese usted que yo lo grabo dos veces al mes, por lo tanto, no es mi actividad principal. Esto es simplemente una forma de seguir de alguna manera conectado al debate público, porque voy a volver a hacer clases en la Universidad Católica y probablemente voy a entrar al mundo privado. Esto es una buena manera de mantenerme en el debate.
—¿Se ve alejado a la primera línea política después de dejar el Senado?
—Así es. Probablemente voy a estar fuera de la primera línea, y este espacio de conversación es interesante para tratar de seguir aportando un grano de arena en el debate de políticas públicas.
—¿Va a tomar algún rol en la reconstrucción de Evópoli?
—Ese proceso está siendo liderado por el presidente del partido, Juan Manuel Santa Cruz. Estoy al tanto de todo y colaborando en lo que me pidan, pero lo está liderando el presidente con la secretaria general, que es Macarena Cornejo.