Este martes se selló el acuerdo entre las distintas bancadas del Senado para definir su presidencia durante el periodo 2026-2030, la cual no estuvo exenta de polémica y que dejó heridos en el camino, especialmente en la centroizquierda, que a partir de este 11 de marzo pasará a ser oposición.
Esto, ya que la intención era que se generara una alternancia en la mesa de la Cámara Alta de cara a los próximos cuatro años, la cual debía hacerse extensiva a las respectivas comisiones parlamentarias.
Tras una serie de conversaciones, salió humo blanco entre Chile Vamos y parte de la centroizquierda, específicamente el Partido Socialista y el PPD, ya que el resto – Frente Amplio, Democracia Cristiana y el Partido Comunista- no suscribieron a éste.
De este modo, será Paulina Núñez (RN), como flamante presidenta del Senado, la encargada de ponerle la banda a José Antonio Kast en la ceremonia de cambio de mando que se llevará a cabo en el Congreso Nacional, siendo secundada en la vicepresidencia por la UDI, donde el nombre que cobra mayor fuerza es Iván Moreira.
El único periodo que la oposición estará al frente de la Cámara Alta tendrá en la testera a Paulina Vodanovic (PS), con un representante de RN como segundo a cargo.
Tras esto, sería el turno de Javier Macaya (UDI) para presidir el Senado, con un independiente como vicepresidente. En este caso, se habla de Matías Walker y Karim Bianchi.
Finalmente, el último año estará con Luciano Cruz-Coke al mando y con un PPD de vicepresidente, que sería Pedro Araya.