El Día del Joven Combatiente (29 de marzo) llega en un momento complejo para el presidente José Antonio Kast, cuyo Gobierno ha sufrido una abrupta caída en índices de respaldo y ha enfrentado sus primeras manifestaciones (Medio Ambiente y Estudiantil), y junto con ello, ahora se enciende la preocupación de que el alza de combustibles dé paso al desarrollo de nuevas protestas o desmanes.
De hecho, existe inquietud de que grupos violentistas utilicen como pretexto el aumento de las bencinas para llevar a cabo desórdenes en el marco de la conmemoración del asesinato de los hermanos Rafael y Eduardo Vergara Toledo. “Es fundamental que exista una planificación rigurosa y coordinada entre el Ejecutivo, los municipios y las delegaciones presidenciales, de manera de identificar zonas críticas y desplegar un trabajo focalizado junto a Carabineros“, expuso la diputada Claudia Mora (RN).
Este será el primer 29M bajo el mandato de Kast, situación por la cual autoridades de Gobierno y Carabineros ya se encuentran trabajando en la prevención de posibles hechos violentos. Lo anterior, considerando que la administración llegó a La Moneda con la seguridad como eje principal.
Al igual que en años anteriores, se estipulan 14 puntos críticos para el despliegue de Carabineros. Entre ellos: Villa Francia (Estación Central), Lo Hermida (Peñalolén), La Pincoya (Huechuraba), La Victoria (Pedro Aguirre Cerda); Línea Colón (San Bernardo); el denominado “Barrio Chino” de la población Gil de Castro (Lo Espejo); Bajos de Mena y sector 20 Comisaría de Carabineros (en Puente Alto).
Esto, sumado al refuerzo que tendrían diferentes estaciones, principalmente de la Línea 1: Las Rejas, Estación Central, Universidad de Santiago, República, La Moneda, Universidad de Chile, Universidad Católica y Baquedano.
Día del Joven Combatiente: ¿La primera “prueba de fuego” de Kast en materia de seguridad?
En medio de todos los anuncios, la administración de Kast también ha recibido cuestionamientos transversales por la reducción de $ 72 mil millones en seguridad, señalando que no se condice con el relato de “gobierno de emergencia”.
Ahora, el foco nuevamente estará en seguridad a raíz de los eventos que se puedan registrar en el Día del Joven Combatiente y la incógnita sobre cómo funcionará la coordinación entre el Gobierno y las policías para contener los posibles hechos de violencia.
“La seguridad que ha sido el principal foco del Gobierno y es una promesa implícita. Por lo tanto acá se juega la primera gran prueba para los ministros recién estrenados y para la coordinación de seguridad“, aseguró a EL DÍNAMO Guillermo Bustamante, académico de la Facultad de Comunicación UANDES.
“Me parece que es el primer gran desafío. El Gobierno ha establecido la seguridad como el eje clave y ahora es el momento de evaluar si están preparados para que la seguridad sea una prioridad“, añadió.
En esa línea, Fernando López, Coordinador de Economía y Sociedad del Instituto Res Publica, afirmó que “el Gobierno se juega su capacidad para amortiguar el probable aumento de jornadas violentas como estas. Kast pone en juego su credibilidad en torno a ser el Gobierno de la ley y el orden”.

No obstante, enfatizó que “las verdaderas pruebas de fuego se verán en el largo plazo, y no en el manejo de jornadas específicas”.
De acuerdo a Hernán Campos, académico Escuela de Ciencia Política UDP, en el plano comunicacional advierte que “una eventual conducción errada de la jornada, se podría traducir en la incapacidad del gobierno en contrarrestar la violencia callejera. Lo que da pie a las primeras críticas sobre la preparación del gobierno en materia de seguridad y orden público”.
Otros de los anuncios controversiales que ha realizado el Ejecutivo, tiene que ver con eventuales indultos a uniformados condenados en el estallido social y el respaldo al proyecto de conmutación de penas.
En este contexto, Bustamante sostuvo que tanto la “conmutación de penas e indultos, pueden generar en ciertos sectores de la sociedad un suerte de malestar que los lleve a manifestarse”, mientras que López comentó que “es probable que aumente la violencia, pero no por una situación puntual, sino por lo que la derecha representa para estos grupos más radicalizados”.
“Es central distinguir entre manifestaciones y expresiones de violencia que se quieren hacer pasar por manifestaciones. En ese contexto, lo más inteligente que puede hacer el Gobierno es evitar echarle bencina al fuego mediante declaraciones demasiado agresivas que terminen otorgando peso político a quienes respaldan este tipo de acciones“, complementó el coordinador de Res Pública.

Los balances anteriores y qué se puede esperar de un nuevo 29M
Durante los años anteriores, la conmemoración de esta jornada no presentó niveles particularmente altos de violencia durante el Gobierno de Gabriel Boric. De hecho, en 2025 el exministro Luis Cordero calificó como “positivo” el balance y destacó que hubo una disminución de eventos violentos, aunque el número de detenidos fue de 100 (80 en RM).
En 2024, se detuvieron 36 personas, lo cual representó una baja de 52% respecto a 2023 y se registraron 43 eventos de violencia, que significó una disminución de 49% en comparación al año anterior, donde hubo 85 eventos y 75 detenidos.
Respecto a este año, Campos aseguró que “el resultado de la jornada estaría condicionado por la ausencia de víctimas fatales civiles y, especialmente, de Carabineros. A su vez, la infraestructura y el transporte público también representa un indicador sobre el impacto de las manifestaciones. En la medida que estas variables no estén presentes, o se mantengan al mínimo, el gobierno podrá hacer un balance favorable sobre las medidas adoptadas”.
Por su parte, Bustamante mencionó que “lo que va a marcar la performance del gobierno tiene que ver con qué tan rápido actúen, qué tan coordinados estén y la forma en que comuniquen lo que podría suceder. Quienes serán los responsables y quienes los culpables de esto”.
