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Congreso ideológico, auditoría y volver al centro: las propuestas de los candidatos que buscan presidir la DC

Los aspirantes a la presidencia de la DC tomarán las riendas del partido en momentos de división política y en una difícil situación financiera.

Para este domingo 12 de abril está programada la elección de la directiva de la Democracia Cristiana (DC). En esta ocasión, dos diputados -el actual jefe de bancada Jorge Díaz y el presidente regional de Biobío Álvaro Ortiz– además de dos dirigentes de base –Humberto Salas y Ana María Luksic– se disputarán la presidencia.

Los cuatro candidatos planean tomar las riendas del partido en momentos en que este atraviesa una compleja situación financiera, además de divisiones internas que han involucrado incluso a uno de sus emblemas, el tercero -y último- de los presidentes que tuvo la colectividad en el siglo XX: Eduardo Frei Ruiz-Tagle, a quien se le suspendió la militancia tras reunirse con el entonces candidato a la Presidencia José Antonio Kast (Republicanos) y no explicitar su apoyo a la candidata que el partido apoyaba, Jeannette Jara (PC).

Las elecciones presidenciales también habían salpicado a la directiva de la DC meses antes. El entonces presidente de la colectividad, Alberto Undurraga, decidió renunciar a su cargo a fines de julio del año pasado luego de que la junta nacional acordara respaldar a Jara. Desde entonces, la presidencia fue asumida de manera subrogante por Francisco Huenchumilla, quien dio un paso al costado en enero de este año, según dijo, para que nuevas generaciones asuman este desafío. Óscar Ramírez, concejal de Concepción, asumió en su lugar.

En ese intertanto, los problemas financieros no han dejado de salpicar a la tienda: el balance fiscal del año pasado aún no ha sido aprobado por el Servicio Electoral (Servel), que también ha impugnado otros de sus gastos. Adicionalmente, según reveló EL DÍNAMO, dos de sus sedes cuentan con órdenes de embargo por contribuciones, mientras se siguen acumulando sueldos y cotizaciones atrasadas.

El perfil de los candidatos

En orden de inscripción, la primera lista es encabezada por el diputado Álvaro Ortiz (48), quien fungió como alcalde de Concepción entre 2012 y 2024. Ortiz va acompañado de la exministra Alejandra Krauss como secretaria general, quien desempeñó un papel clave en las pasadas elecciones para que la DC se inclinara por Jeannette Jara.

La segunda lista, en tanto, es liderada por el diputado Jorge Díaz (43), gobernador de Arica entre 2021 y 2024, y actual jefe de bancada. Su secretario general es el extimonel DC Rodrigo Albornoz. En este último caso, la opción presidencial también fue un punto de quiebre. Albornoz fue uno de los que se opuso a decantarse por Jara por considerarla como una de extrema izquierda. También considera que sus contendores de la lista 1, representan la “continuidad del error”, según dijo a Biobío.

El profesor Humberto Salas (75), presidente comunal de Maipú en varios periodos, por su parte, va acompañado de Berta Roquer en el cargo de secretaria general. La abogada y periodista Ana María Luksic (46), quien se ha desempeñado como vicepresidenta Regional de la Mujer en la DC de Tarapacá, competirá junto a Emma Durán como secretaria general.

Álvaro Ortiz: “Todos sabemos los resultados que generó el camino propio”

En conversación con EL DÍNAMO, Ortiz define la visión política que debiese primar en la tienda: “La Democracia Cristiana va a respaldar los buenos proyectos, que beneficien a la mayor cantidad de chilenos y chilenas. No va a respaldar los que no generen beneficios a los chilenos, pero va a generar propuestas. También, en conjunto con la militancia, con decisiones de Junta Nacional, va a definir las futuras alianzas políticas en las siguientes elecciones, donde solos no vamos a llegar a algún lado. El camino propio, que en algún instante se propuso en nuestro partido con la candidatura de Carolina Goic, todos sabemos los resultados que generó”.

Nosotros no somos ni de máxima izquierda ni de extrema derecha. Nos definimos como un partido de centro vanguardista basado en el humanismo cristiano. Y que, por ejemplo, el año pasado, en una estrategia electoral que permitió sacar ocho diputados, mantener a los dos senadores que fueron a la reelección, generó una alianza de centroizquierda. Pero no por eso los militantes de la Democracia Cristiana somos comunistas o frenteamplistas”, defiende al ser consultado sobre si la DC debería mantener la etiqueta progresista con la que se ha autodenominado en los últimos periodos.

El legislador, quien milita en la tienda desde los 14 años, evita definirse como una opción “continuista”, como se le ha acusado, y propone darle un sello modernizador a la administración y a la comunicación con la militancia, tanto desde el punto de vista político como financiero.

Cualquier futura alianza, explica Ortiz, ya sea con la izquierda o la derecha, deberá ser definida por la junta nacional. También se mostró partidario de convocar a un congreso ideológico para definir las propuestas que presentarán al país.

Jorge Díaz: “Nuestra lista no es de continuidad”

El diputado Jorge Díaz ha sido denominado como perteneciente al ala más centrista o conservadora en el espectro político que se maneja al interior de la DC. En conversación con EL DÍNAMO, de hecho, se muestra contrario a mantener la etiqueta progresista -la DC siempre ha sido un partido de centro, dice- aunque luego desdramatiza el concepto aseverando que “si al progresismo se le llama avanzar en derechos sociales, la DC lo va a apoyar, porque éstos son fundamentales para que se provoque movilidad social”.

“Las derechas no generan mayoría para la aprobación de ley y las izquierdas tampoco. Por lo tanto, la DC tiene la posibilidad de recuperar el centro político, la identidad y ser protagonista de los cambios sociales que Chile requiere”, dice sobre la posición del partido en el Congreso.

Respecto del manejo financiero de la colectividad dice: “Vamos a iniciar una auditoría coherente pública que transparente los ingresos, los egresos y a quienes se gastan los recursos del partido. Porque es la única manera de que toda esta situación pueda solucionarse. Porque nuestra lista no es una lista de continuidad: promueve liderazgo regional, es lista regionalista, porque los 7 candidatos somos de regiones. Es una lista, además, de renovación, porque el promedio de los 3 candidatos tiene 46 años”.

Ana María Luksic: “Hay que ordenar la casa”

Lo que más me gustaría es que la Democracia Cristiana volviera a ser protagonista, que es algo que a lo largo de los años hemos ido perdiendo”, sincera Ana María Luksic en diálogo telefónico con EL DÍNAMO. En ese sentido, explicita que su propuesta se sostiene en tres pilares: la transparencia con la situación financiera hacia los militantes de base, el protagonismo partidario para interpretar a Chile, y sostener la identidad de la tienda con coraje y coherencia.

También aclara que el progresismo podría mantenerse en la colectividad, pero como parte de las corrientes internas. “La DC es un partido de centro, sin apellidos”, zanja, “pese a que haya un sector (en el partido) que dice que el centro no existe”.

Luksic, pese a que defendió en las pasadas elecciones presidenciales la DC presentara su candidato, se distancia de la opción del camino propio. Primero, dice, “hay que ordenar la casa, mirarnos a nosotros mismos y rearticularnos”, aprovechando que en los próximos años no hay elecciones nacionales a la vista. “Los camaradas siempre nos dicen: ‘necesitamos el congreso ideológico’. Tenemos que ir acorde a los tiempos y ver qué opina el camarada que está en Arica, en Punta Arenas”.

Adicionalmente, Luksic propone que las sesiones de la directiva nacional sean grabadas. Sobre la situación financiera, es partidaria de encargar una auditoría y reducir algunos sueldos como el de la secretaría nacional, no así el de los funcionarios del partido.

Ana María Luksic. Foto: Cedida.

Humberto Salas: “No podemos seguir subsumidos en un discurso que no es nuestro”

“Cuando nosotros analizamos la crisis que vive nuestro partido, dijimos que teníamos dos posibilidades una, esperar y sentarnos a ver esta larga agonía o intentar salir al rescate“, dice sobre sus motivaciones el dirigente de Maipú a EL DÍNAMO.  

El problema, dice, va más allá del arrastre electoral cada vez menor que registra la colectividad. “Es (un problema) de identidad profunda. A eso sumamos un problema económico que realmente está asfixiando a nuestro partido. El principal conflicto radica en la pérdida de su rol histórico como un centro equidistante“, especifica.

Salas es partidario de un congreso ideológico y de prescindir de la etiqueta progresista. “No podemos nosotros seguir subsumidos en un marco discursivo político que no es nuestro. Un partido que renuncia a su identidad en nombre de la supervivencia termina paradojalmente acelerando su irrelevancia”, precisa.

De todas formas, recalca: “No estamos pensando en un camino propio, porque sería absurdo”. Respecto de cómo resolverá el asunto de las arcas del partido, Salas critica que las bases no sean informadas sobre este aspecto. “Hoy día no sabemos cuál es la deuda real del partido (…) Es una situación super conflictiva y la vamos a abordar en la medida que sepamos cuál es la deuda y cuáles son los acreedores”.

Humberto Salas, al centro de la foto. Créditos: DC.

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