El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau (REP), ahondó en la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT) que el Gobierno pretende discutir en el Congreso y de paso, se refirió a la relación con el Partido Republicano, que se ha tensionado en las últimas semanas.
En una entrevista concedida a Mesa Central de Canal 13, el secretario de Estado justificó la necesidad de una reforma constitucional para elevar la seguridad a ese rango, pese a que su sector en el pasado no era partidario de modificar la Constitución. “Son herramientas nuevas. Por supuesto que se podrían seguir haciendo cosas sin el cambio constitucional, pero cuando Chile enfrenta un escenario de crimen organizado y terrorismo que quizás no estaba hace 40, 50 años cuando se pensó esta Constitución, creemos que sí es necesario“, dijo.
“No todo es un cambio constitucional, la mayoría son cambios legales y también la gestión, que siempre se olvida, que es lo más importante”, complementó.
Sumado a ello, Arrau anticipó que el debate, a diferencia de la megarreforma que versaba sobre temas económicos, estará centrado en un “tema que tiende a unir”. “También lo hemos conversado mucho con parlamentarios, tanto del oficialismo como algunos de oposición. El apoyo es más o menos amplio a la mayoría de la iniciativa”, detalló.
Al ser consultado sobre si esta agenda de seguridad lograría ordenar al oficialismo, Arrau manifestó: “Es algo que yo creo que sabe naturalmente. Hablar de seguridad es algo que le sale natural. El presidente José Antonio Kast, uno de los grandes temas fue la seguridad. Tuvo una segunda vuelta donde el oficialismo se cuadró en esa idea”.
“Se va a ordenar más de lo que estaba. Entrando en el plano político, a mi sector cuesta siempre ordenarlo, pero estos temas lo ordenan más de lo que los desordenan“, añadió.
La ofensiva del Partido Republicano
Seguidamente, Arrau fue inquirido por su opinión sobre algunos de los temas que el Partido Republicano, a través de su presidente, Arturo Squella, ha puesto sobre la mesa y que han tensionado los ánimos en el oficialismo y La Moneda, como la idea de privatizar Codelco y los cuestionamientos por la salida del exsubsecretario Juan Pablo Rodríguez tras dar positivo en un test de drogas.
En respuesta a si estos cuestionamientos reflejan disconformidad del Partido Republicano con el Gobierno, acotó: “Reflejan dos cosas. Uno, que este es un gobierno que no es netamente republicano, sino que recoge un espectro mucho más amplio”.
Asimismo, aludió a que una parte importante de la agenda de seguridad proviene del Partido Republicano. “Muchos parlamentarios que han sido parte de esta agenda. Hay un trabajo que quizás no se muestra, han habido polémicas estos días, pero yo creo que ya están bien superadas”, aseguró.
“Yo soy militante del Partido Republicano, creo en los principios del partido, los empujo con todo, pero uno tiene que entender que gobernar exige lograr mayorías y exige tener cierta flexibilidad”; zanjó.