Secciones
Política

Requerimiento al TC que golpeó a Alvarado abre la primera grieta en el triunvirato ministerial de Kast

El biministro admitió en la Cámara que no sabía que Hacienda, Segpres, Energía y Obras Públicas habían recurrido al TC para excluir de la megarreforma la norma de reposición de servicios básicos. En el oficialismo se reparten las culpas entre los equipos de comunicaciones de Interior, la Segegob y La Moneda.

Hasta el lunes, cuando la prensa le preguntó, el biministro Claudio Alvarado no sabía que el Gobierno había presentado el sábado un requerimiento ante el Tribunal Constitucional contra el artículo de la megarreforma que obliga a reponer gratis los servicios básicos en zonas de catástrofe. 

El episodio, que el propio ministro admitió este martes en la Cámara, abrió la primera grieta pública en el triunvirato Alvarado-Quiroz-García que hasta ahora había conducido sin sobresaltos la tramitación de la ley de Reconstrucción.

El requerimiento, ingresado el sábado sin ningún anuncio previo o público, busca declarar inconstitucional el artículo 31 del proyecto de Reconstrucción Nacional, que obliga a las distribuidoras de electricidad, agua potable y gas a reponer el suministro de forma gratuita y sin condición de pago previo en zonas bajo estado de catástrofe, incluso si el corte se debía a una deuda anterior a la emergencia. 

La presentación ante el TC fue firmada por el Presidente José Antonio Kast junto a los ministros Jorge Quiroz (Hacienda), José García Ruminot (Segpres), Ximena Rincón (Energía) y Louis de Grange, biministro de Obras Públicas y Transportes.

Consultado el martes en la Cámara de Diputados, en una sesión especial convocada para revisar la respuesta del Ejecutivo a los temporales, Alvarado no pudo eludir la pregunta: “Esa es una información que yo no la tenía, por lo tanto, no me voy a referir a las cosas que no dispongo información”. 

Y agregó una defensa a la decisión de fondo: “El proyecto de reconstrucción es un proyecto que siempre ha tenido la conducción técnica y legislativa de Hacienda y si han considerado tomar esas decisiones, son legítimas”.

Jefe de gabinete y vocero, a ciegas

En el oficialismo, el episodio fue catalogado como un “bochorno mayor” para Alvarado, según supo EL DÍNAMO. El trasfondo de la crítica interna no es menor: como titular de Interior, Alvarado es el jefe del gabinete ministerial, y como biministro de la Segegob le corresponde comunicar las decisiones del Gobierno. 

El lunes, cuando encabezó la vocería semanal, no advirtió nada sobre la impugnación al TC. Ante las críticas y con la fractura ya expuesta, el ministro García Ruminot salió el miércoles a respaldar a Alvarado, pero de paso confirmó la descoordinación. 

“Yo a él le creo, cuando él dice que no tenía la información, yo, por supuesto, le creo. No hay ninguna duda de que alguna dificultad de comunicación interna más formal debimos haber tenido, y por esa razón él no estaba debidamente informado”, señaló el titular de la Segpres.

García, eso sí, descartó que se tratara de un intento por ocultarle información al biministro: “No hemos tenido ninguna intención ni de ocultar información, sería absurdo, sino que simplemente hemos tenido semanas muy, muy intensas de trabajo”. 

Según el ministro, la decisión sí se conversó en el comité político, pero —señaló— es probable que Alvarado no estuviera presente en ese momento.

“En el comité político muchas veces ocurre que, particularmente los ministros, estamos entrando y saliendo (…) es muy probable que, cuando se conversó, el ministro Alvarado en ese minuto haya tenido que salir a atender otra situación”.

Versiones encontradas en el Ejecutivo y oficialismo

La bajada comunicacional de interior fue desdramatizar el hecho. El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, le bajó el perfil al episodio señalando que “es un elemento absolutamente incidental respecto del gran trabajo que ha sido la megarreforma”, y descartó que exista una descoordinación en el Gobierno, pese a que García sí admitió que hubo falta de comunicación.

La versión oficial choca, sin embargo, con lo que ocurre puertas adentro del oficialismo. 

El presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, reconoció que él sí estaba al tanto: “Los presidentes de partido sí sabíamos. Aquí hubo un problema de coordinación (…). Yo supe esta información por alguien de la Segpres”. 

Por el contrario, el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, dio a entender que no estaba enterado.

“No estoy en (comisión de) Hacienda y no siento que sea algo que tuviera que personalmente saber”, sostuvo el timonel republicano.

Otros parlamentarios oficialistas, consultados en privado por EL DÍNAMO, reconocieron que tampoco estaban al tanto de la decisión de recurrir al TC.

Oposición apunta a Alvarado

En la oposición, la falta de coordinación se leyó como algo más grave que un problema de agenda. 

La presidenta del PS, Paulina Vodanovic, cuestionó directamente el manejo político de Alvarado y afirmó que  “hay que tener un gran respeto por la institucionalidad siempre. El ministro del Interior es el jefe del gabinete, es el jefe político de todos los otros ministros. Si el ministro del Interior no sabe lo que hace otro ministro o lo que están haciendo otras dependencias, me parece grave“. 

La senadora agregó que “el ministro tiene que tomar cartas en el asunto y terminar con esta gente que prefiere pedir perdón que pedir permiso”, y remarcó que debe ser Alvarado quien deba “salir a dar las explicaciones de por qué el Gobierno no quiere una norma que permita la pronta reposición de los servicios básicos”.

La senadora Yasna Provoste (DC), en tanto, vinculó el requerimiento con la emergencia que aún golpea a su región. 

“Esta falta de humanidad que demuestra el gobierno del presidente Kast contrasta con la disposición que hemos visto de distintas empresas”, afirmó, citando el caso de la sanitaria que en Huasco y Freirina suspendió el cobro hasta septiembre pese al temporal. 

“La disposición de las empresas y el trabajo de los privados que tiene a cargo los servicios básicos como el agua, la luz y el gas, contrasta con la falta de humanidad que tiene el gobierno del presidente Kast al impedir que se reconecten los ciudadanos en caso de emergencia”, agregó.

Notas relacionadas










El presente manda

El presente manda

Los conservadores, construyen su promesa en base a una referencia concreta. Recuperar el orden, volver a crecer, controlar las fronteras o vivir nuevamente con seguridad remite a algo que el ciudadano siente que tuvo y perdió.

Foto del Columnista Damián Trivelli Damián Trivelli