La conectividad ya no se limita a debatir sobre velocidad o cobertura, el desafío actual es aún mayor y radica en cómo la infraestructura digital puede transformarse en una herramienta concreta para mejorar la productividad, ampliar oportunidades y reducir brechas sociales en un país que enfrenta profundas transformaciones tecnológicas y demográficas.
Lo anterior, fue uno de los ejes centrales del evento “Horizonte Digital”, instancia en la que además de realizar el lanzamiento del 5to Reporte de Sostenibilidad de WOM, reunió a representantes del sector tecnológico y social quienes abordaron los próximos desafíos de la industria de telecomunicaciones en Chile, con especial foco en cómo el país puede aprovechar la infraestructura digital existente de cara a la acelerada evolución y transformación tecnológica.
Entre los panelistas, destacó la participación de Pelayo Covarrubias, presidente de Fundación País Digital, quien señaló durante el panel que Chile se encuentra entre los países líderes de la OCDE en materia de conectividad, resultado de décadas de colaboración público-privada y de una industria altamente competitiva. Sin embargo, advirtió que el desafío actual va más allá del despliegue de infraestructura, también está en desarrollar capacidades para utilizarlas de forma productiva. “La pregunta hoy es cómo aprovechamos esa conectividad para ser más productivos, mejorar la calidad de vida y aumentar nuestra competitividad”, sostuvo.
En su análisis, Covarrubias comparó el impacto que tuvieron los smartphones en la última década con el escenario que hoy abre la inteligencia artificial. “Estamos frente a un gran cambio transformacional. En cinco años más, la inteligencia artificial cambiará el mundo laboral, la educación, la salud y la forma en que vivimos”, afirmó. En ese contexto, planteó que las compañías tienen el rol clave de anticipar estos cambios y preparar a la sociedad. “Las empresas que están más expuestas a la tecnología tienen también la responsabilidad de adelantar el futuro y ayudar a que las personas entiendan cómo viene ese nuevo mundo”, agregó.
La conversación también contó con la mirada de Ximena Abogabir, vicepresidenta de Travesía100, quien enfatizó que nuestro país “ya no es una sociedad que está envejeciendo, sino una sociedad envejecida”. En esa línea, recordó que las personas mayores de 60 años representan actualmente cerca del 19% de la población, una cifra que se proyecta superará el 30% hacia 2050.
A lo anterior Ximena Abogabir agregó que, “la digitalización ya no es solo un tema tecnológico, es productividad social, participación económica y bienestar”.
Por su parte, Andrés Ok, COO de WOM, sostuvo que “el desafío también está en avanzar hacia una relación más cercana con cada comunidad y con cada persona, siendo la interacción humana la que nos permite conectar más allá de la red”. A lo que agregó que, “la tecnología por sí misma no es buena ni mala, su correcto uso es lo que hace la diferencia”.
El encuentro concluyó con una reflexión transversal entre los panelistas: la infraestructura digital ya no es suficiente por sí sola. El verdadero desafío de los próximos años será lograr que más personas puedan participar activamente de la sociedad digital, en un escenario marcado por el avance acelerado de la inteligencia artificial y la conectividad como habilitador de las nuevas tecnologías.