A pesar de su fuerte tradición en casinos físicos, Chile se encuentra en una fase de evaluación en el ámbito digital. Según una reciente investigación de Apuesta Legal Chile, el país, junto con Bolivia y Ecuador, es uno de los pocos en Sudamérica que aún no ha regulado el mercado de los casinos y las apuestas en línea. Esta falta de normativa coloca al mercado en una “zona gris”, lo que contrasta con la tendencia global de formalización del sector.
La investigación cita un estudio de la consultora Slotegrator, en donde se indica que hay 85 mercados completamente regulados en el mundo, mientras que 90 países operan sin normas definidas.
La regulación ofrece ventajas claras, como la recaudación de impuestos, la implementación de medidas de protección para los jugadores y la promoción del juego responsable.

Beneficios de la regulación y el proyecto chileno
La legalización de los casinos en línea busca brindar mayor seguridad y transparencia a los usuarios, quienes hoy interactúan con operadores extranjeros sin un marco legal que los ampare. El abogado Luís Portela de Carvalho, de Lektou Law Firm, especialista en temas de regulación de igaming a nivel internacional, en una reciente entrevista señaló que la regulación formalizaría el mercado, permitiendo a los apostadores recurrir a las autoridades locales en caso de disputas.
En Chile, el proyecto de ley para regular las apuestas en línea fue aprobado por la Cámara de Diputados en 2023. Actualmente, la Comisión de Hacienda del Senado aprobó por unanimidad el proyecto de ley y ahora está pendiente de votación en la Sala del Senado. Este proyecto propone licencias con un costo de US$74.000 y contribuciones de hasta el 23% sobre los Ingresos Brutos del Juego (GGR, por sus siglas en inglés), que se destinarían a impuestos, fondos deportivos y programas de juego responsable.
De aprobarse, el proyecto otorgaría más atribuciones a la Superintendencia de Casinos de Juego, a la Comisión de Mercados Financieros y al Servicio de Impuestos Internos.
El proyecto, de ser aprobado, abriría el mercado a un número ilimitado de licencias, promoviendo la competencia.
El panorama en la región
La regulación de las apuestas en línea es una tendencia en el resto de Sudamérica. Colombia fue pionera en 2015 al crear el ente regulador Coljuegos, y actualmente cuenta con más de 390 operadores legales. En Argentina, las regulaciones se definen a nivel provincial.
Incluso Brasil, donde la regulación entró en vigor en 2025, ya muestra los efectos positivos: en el primer semestre, los ingresos brutos del juego (GGR) generaron miles de millones en impuestos para las arcas públicas.
Con Chile, Bolivia y Ecuador al final de la lista, especialistas como el abogado Carlos Baeza, representante de la Agrupación de Plataformas de Apuestas en Línea, advierten que el país corre el riesgo de perder competitividad frente a sus vecinos que ya atraen operadores licenciados y recaudan impuestos.