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Fármaco chileno contra la obesidad por vía oral avanza en sus pruebas clínicas

El objetivo inmediato es completar el conjunto de estudios exigidos para presentar el medicamento ante la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA).

Un equipo científico chileno, liderado por investigadores de la Pontificia Universidad Católica, desarrolla un fármaco experimental orientado al tratamiento de la obesidad por vía oral, que actualmente se encuentra en fase preclínica.

El proyecto –impulsado por especialistas del Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia (IMII) y al Centro Traslacional de Endocrinología (CETREN), en colaboración con el Consorcio Tecnológico en Biomedicina Clínico Molecular (BMRC)– acumula diez años de trabajo y ha logrado registrar patentes en varios países.

Impulsada por la startup Thani Biotechnologies, la iniciativa se encuentra en la etapa final de experimentación en animales, una fase clave para evaluar seguridad y eficacia antes de solicitar autorización a las agencias regulatorias. El objetivo inmediato es completar el conjunto de estudios exigidos para presentar el medicamento ante la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA).

“En la actualidad ya tenemos patentes en varios países del mundo, incluyendo Estados Unidos. Estamos terminando la fase en animales para presentarnos a la FDA y, una vez que se apruebe, podremos iniciar los estudios en humanos, que son el paso necesario para comenzar las fases clínicas”, señala el Dr. Carlos Fardella, académico del IMII y del Consorcio Tecnológico en Biomedicina Clínico-Molecular (BMRC, por sus siglas en inglés).

El también académico añade que el proceso regulatorio implica completar una serie de evaluaciones adicionales antes de llegar a esa etapa. “Para llegar al mercado primero tenemos que ser aprobados por la FDA y luego iniciar las fases clínicas en humanos. El trayecto es largo, pero mucho menor que lo que ya llevamos trabajando en este proyecto, que son alrededor de diez años de desarrollo científico”.

Mientras varios tratamientos actuales para la obesidad requieren aplicaciones inyectables, el medicamento desarrollado por el grupo chileno fue diseñado en una formulación que podría administrarse por vía oral. Esta fue pensada para tener una frecuencia de uso relativamente espaciada, lo que podría facilitar la adherencia terapéutica en uso clínico. Esta característica está asociada a la vida media prolongada del compuesto en el organismo.

Además de la forma de administración, el equipo destaca características que podrían diferenciar el compuesto de otras terapias existentes, particularmente en relación con la composición corporal durante la pérdida de peso. “A diferencia de los tratamientos actuales, nuestro fármaco tiene la capacidad de preservar la masa muscular, algo que no se observa con muchas de las soluciones disponibles hoy para tratar la obesidad”, señala Fardella.

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