Investigadores chilenos estudiarán si el consumo diario de proteínas lácteas, acompañado de ejercicios de fuerza, puede contrarrestar la pérdida muscular que se produce con la edad.
La propuesta también evaluará sus efectos en la composición corporal, el metabolismo y la longitud de los telómeros, estructuras vinculadas con el envejecimiento biológico.
La investigación estará a cargo de un equipo encabezado por Silvana Trinidad Trunce, nutricionista, académica e integrante del Laboratorio REDES (EQM210056) de la Universidad de Los Lagos. El trabajo tendrá una duración de un año e incluirá a cerca de 60 personas de 60 años o más con obesidad, quienes serán reclutadas durante los próximos meses.
El estudio se realizará en el campus Puerto Montt de la Universidad de Los Lagos, donde cuentan con equipamiento para medir con precisión la composición corporal de los participantes.
“En las personas mayores con obesidad hay una mayor adiposidad, pérdida de masa muscular y, muchas veces, un deterioro funcional”, explicó Trunce durante la presentación del proyecto.
Los participantes serán distribuidos al azar en dos grupos. Uno recibirá diariamente 30 gramos de proteína láctea y realizará dos veces por semana ejercicios de fuerza de alta velocidad. Se trata de un entrenamiento adaptado a las capacidades de las personas mayores, que incluirá el uso de bandas elásticas y será dirigido por una kinesióloga.
El grupo de control recibirá consejería nutricional, pero no consumirá el suplemento ni participará en un programa estructurado de ejercicios.
La intervención se extenderá durante 12 semanas. Al comienzo y al final de ese periodo se medirá la masa muscular y grasa de los participantes. También se realizarán exámenes de glucosa, insulina, lípidos y presión arterial, junto con pruebas de fuerza, marcha y movilidad. La evaluación incluirá además aspectos cognitivos, calidad de la alimentación y calidad de vida.
Uno de los problemas frecuentes durante el envejecimiento es que los músculos responden cada vez menos al aporte de proteínas. Este fenómeno, conocido como resistencia anabólica, dificulta conservar o recuperar masa muscular, especialmente cuando se combina con obesidad y baja actividad física.
El equipo espera establecer si la suplementación, unida al entrenamiento, ayuda a aumentar la masa magra, reducir la grasa corporal y mejorar el perfil cardiometabólico y la funcionalidad.