Los crudos relatos de María Caniulen, la nana discriminada porque su hija usó una piscina en Ñuñoa
La trabajadora explica que cuando llegó a Santiago trabajó como asesora del hogar y en condiciones realmente impresionantes. "En un comienzo tenía un día libre por cada quince trabajados. Supuestamente me pagaban cien mil pesos, pero siempre me daban ochenta", dice.
Redacción