Ambiente

Caza de focas, una práctica macabra que cada vez genera menos adhesión

Treina y cinco países prohibieron cualquier producto derivado de la explotación de dicho animal. Con ello el precio que obtienen los pescadores por la piel es cada vez más bajo.

Por El Dínamo, 13 de Abril de 2016

La caza de focas en Canadá es una actividad que se realiza todos los años, práctica que está regulada por el gobierno de ese país y que fija la duración de la temporada, la cual comenzó el 10 de abril pasado.

Sin embargo, dicha actividad está en su nivel más bajo de la historia según grupos animalistas. Por ejemplo: en 2006 participaron 5.500 pescadores en la caza, cifra que dista de la de 2014, año en que solo 393 personas revivieron esa práctica.

Desde un tiempo a esta parte 35 países prohibieron el ingreso de productos derivados de la caza de focas, razón por la que los pescadores reciben menos dinero que antes a la hora de comercializar.

“Con pocos mercados internacionales hacia los que dirigir la producción, la actual caza de focas cuesta más en tasas que lo que en realidad reporta a la economía de Canadá. La inversión que hay que realizar para controlar la caza ya duplica el valor de lo que se obtiene de ésta”, señaló en una carta el Fondo Internacional para el Bienestar Animal.