The Singers: música para no estar solos
Y acaso ahí reside su fuerza. En mostrar que todavía existen joyas audiovisuales capaces de mirar la música desde un lugar íntimo, humano, casi sagrado. En ese bar de mala muerte no ocurre un espectáculo. Ocurre algo mucho mejor: por un instante, un grupo de desconocidos consigue sentirse comunidad. Y hoy, en medio de tanta estridencia, eso se siente casi como una revelación.