La búsqueda de huevitos de Pascua es una tradición familiar durante Semana Santa, pero puede representar un riesgo para tu perro o gato si consumen chocolates.
Aunque parezca que un pedacito de dulce no es peligroso, en realidad el riesgo varía según varios factores como el tipo de cacao, la cantidad que se haya ingerido, el tamaño del animal y cuánto tiempo ha pasado desde que lo consumió.
Según indicó a EL DÍNAMO, Katherine Márquez, vocera del Colegio Médico Veterinario (Colmevet) y especialista en nutrición de perros y gatos, “el chocolate es peligroso para perros y gatos porque contiene teobromina y cafeína, compuestos que ellos metabolizan mucho más lento que los humanos, se acumulan en el organismo y puedan generar signos clínicos que van desde vómitos y diarrea, hasta cuadros más graves como taquicardia, temblores, hiperexcitabilidad, convulsiones e incluso la muerte”.
El riesgo depende del tipo de chocolate, el tamaño del animal y su sensibilidad individual. Los chocolates más oscuros son los más peligrosos, y aunque en gatos la ingestión es menos frecuente por su selectividad, el peligro persiste. “No existe una dosis segura”, enfatiza Márquez, por lo que la prevención es clave para proteger la salud de las mascotas.
Debido a lo anterior, el Colegio Médico Veterinario recomendó mantener los chocolates fuera del alcance de los animales, evitar esconder huevos en lugares accesibles, educar a la familia para no compartir dulces con las mascotas y ofrecer alternativas seguras como snacks formulados específicamente para ellos. Además, es importante supervisar a los animales durante reuniones familiares y celebraciones.
En caso de sospecha de ingestión, los especialistas insisten en consultar de inmediato al médico veterinario. Una atención temprana puede marcar la diferencia entre un cuadro leve y uno potencialmente mortal, por lo que la prevención y la vigilancia son fundamentales durante estas festividades.