"Las palabras de don David", por Débora Calderón
A estas alturas de la vida, don David puede llegar a apasionarse demasiado con algunos temas. Tanto que a veces cuesta leer entre líneas el dolor de su relato y la experiencia que lo marcó y cambió para siempre. Con su número de recluso aún marcado en el brazo y el recuerdo vivo del Holocausto, don David es un resiliente de uno de los peores capítulos de la historia de la Humanidad.
Redacción