No hay antejardines en la Ciudad Jardín
No nos extrañaría que después de este rayado de cancha de la incorruptible Contraloría, las influyentes asociaciones empresariales automotrices y de la construcción, inicien sus prácticas de lobby ante los parlamentarios de ambos bandos y ante el gobierno para que, mediante modificaciones, la Ley General de Urbanismo y Construcciones sea lo suficientemente laxa para que todo sea posible, ello en aras del venerable crecimiento económico.
Columnista