La Universidad Católica se despidió sin pena ni gloria de la Copa Libertadores tras ser goleado a domicilio por 3-0 ante Estudiantes de La Plata en el Claro Arena.
La UC desaprovechó una inmejorable ocasión para avanzar a los cuartos de final del certamen continental, ya que se enfrentaba a un rival que no destacaba por un gran nivel de juego, pero sacó provecho a las escasas ocasiones de gol que se generaron en el duelo.
Los cruzados pagaron caro la ausencia de su principal figura y goleador, Fernando Zampedri, ya que en los primeros 45 minutos solo tuvieron un remate a puerta, cortesía de Justo Giani.
Cuando parecía que los equipos se iban a las duchas en igualdad, Joaquín Correa apareció a la entrada del área local para poner el 1-0 con un remate rasante.
La esperanza de la UC se apagó rápidamente en el inicio del complemento, cuando el goleador pincharrata Guido Carrillo metió un certero cabezazo para anotar el 2-0.
A pesar de los intentos de Universidad Católica por acortar las cifras, no logró poner en aprietos a un tranquilo Fernando Muslera, que cuando fue requerido, respondió correctamente y sin mayor esfuerzo.
El 3-0 anotado por Carrillo puso la guinda de la torta para la farra de la UC en Copa Libertadores, ya que no aprovechó la para mundialista para sumar refuerzos y enfrentar de mejor manera a un rival que era accesible en el papel y en la cancha.
Ahora la esperanza chilena en Copa Libertadores está en manos de Coquimbo Unido, que por nivel de juego, ilusiona con un paso a cuartos de final. Algo que la UC y sus dirigentes no supieron capitalizar.