El Consejo del Banco Central, por unanimidad, decidió mantener la tasa de interés de política monetaria en 4,5%, a diferencia de lo ocurrido en diciembre cuando la redujo en 25 puntos base (pb.). Así, se adecuaron al mercado y siguieron la recomendación del Grupo de Política Monetaria.
La decisión se adoptó, según señalaron en un comunicado, porque la inflación en el corto plazo será más baja de lo anticipado en diciembre, lo que demuestra una evolución de la demanda que ha estado en línea con lo proyectado.
Esto, luego de que registrara en diciembre variaciones anuales de 3,5 y 3,3%, respectivamente. “Las expectativas inflacionarias a dos años plazo se mantienen en 3%, tanto en la Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) como en la Encuesta de Operadores Financieros (EOF)”, recalcaron.
“En lo interno, las tasas nominales de corto y largo plazo muestran movimientos acotados, reduciendo el diferencial con Estados Unidos. El peso se ha apreciado. El crédito se mantiene sin grandes cambios. De acuerdo con la Encuesta de Crédito Bancario (ECB) del cuarto trimestre de 2025, las condiciones de oferta se mantienen relativamente estables en los distintos segmentos, mientras que se percibe una mayor demanda en el área inmobiliaria”, agregaron.
El escenario externo
En el comunicado sobre su decisión respecto a la tasa de interés, el Consejo del Banco Central consignó factores externos que presentan un “escenario de mayor impulso” para la economía chilena.
Entre ellos el desempeño de la economía estadounidense, que registró en el tercer trimestre un crecimiento algo superior al anticipado en las proyecciones; el aumento en el precio del cobre, que lo ubica por encima de los niveles vigentes.
“No obstante, la combinación de factores geopolíticos, fiscales y financieros profundiza los riesgos del escenario macroeconómico global“, destacaron.
En ese sentido, señalaron que “las condiciones financieras se han deteriorado en el margen para Estados Unidos, dando cuenta de una menor preferencia relativa por activos en ese país. Al mismo tiempo, continúan mejorando para las economías emergentes, particularmente en América Latina“.