Las pizarras del precio del dólar volvieron a bajar de los $900, un nivel que no se veía hace meses en la relación entre el peso chileno y la divisa estadounidense. La moneda llegó a transarse en torno a los $860, en medio de una pérdida de valor del dólar a nivel global, gatillada por una seguidilla de anuncios del presidente estadounidense Donald Trump que no han sido bien recibidos por los mercados
En Chile, el movimiento se da en paralelo a una apreciación del precio del cobre. En el centro de Santiago, incluso, algunos usuarios entusiasmados comenzaron esta semana a comprar dólares con la expectativa de obtener ganancias ante un eventual rebote de la divisa.
La analista Emanoelle Santos, de la plataforma XTB Latam, advierte que es clave seguir de cerca los “saltos técnicos” del tipo de cambio, ya que la permanencia en determinados niveles no está asegurada.
“Más que pensarla como un movimiento definitivamente instalado, es más realista verla como una tendencia que puede continuar, pero con alta probabilidad de rebotes tácticos ante cualquier shock externo o corrección de commodities, incluso si el sesgo de fondo sigue siendo de un peso relativamente más fuerte”, explica.
En la misma línea, el gerente de Renta 4, Guillermo Araya, señala que el debilitamiento del dólar frente al peso responde a una mayor incertidumbre internacional, particularmente por las amenazas de Trump hacia Irán, en un contexto más amplio de advertencias arancelarias hacia otros países.
“Esto ha llevado a que los grandes inversionistas busquen activos de refugio, como los futuros del cobre, lo que impacta directamente en el precio del dólar”, sostiene.
Araya detalla que el cobre se ha transado en US$6,28 la libra en la Bolsa de Metales de Londres, mientras que los futuros en la Bolsa de Nueva York han subido cerca de un 10%, hasta US$6,52 la libra.
“Este escenario está empujando el precio del dólar a la baja. El cobre está tomando valor tanto como activo refugio como por su rol clave en la producción de nuevas energías. Así, el dólar cae a $852,5, con una baja diaria de $12,9 (-1,49%), marcando incluso un mínimo de $851,55 durante la mañana”, detalla a EL DÍNAMO.
Santos agrega que el récord del cobre -sobre los US$14.000 por tonelada y los US$6,5 la libra- se explica por la especulación en torno a la demanda china, en un contexto en que los inversionistas están buscando activos reales como resguardo frente a una mayor incertidumbre geopolítica y comercial.
“A ese impulso se suma una caída abrupta del dólar que, por mecánica, mejora el poder de compra de los consumidores fuera de Estados Unidos y vuelve más atractivas las materias primas denominadas en esa moneda, justo cuando las señales desde Washington sobre aranceles y tensiones con Irán elevan la prima por riesgo y alimentan la rotación hacia metales”, añade.
¿Impacto en la economía local?
Más allá de que el mayor valor del cobre representa una buena noticia para las arcas fiscales, surge la pregunta de si la baja del dólar puede aliviar el bolsillo de los consumidores. Según Santos, el efecto no es inmediato y requiere paciencia.
“El traspaso del tipo de cambio depende del rubro, pero normalmente se observa primero en precios que se ajustan rápido o que están directamente denominados en dólares, como pasajes internacionales, hoteles y paquetes turísticos. En esos casos, el efecto podría notarse en semanas si el nivel se sostiene y las empresas actualizan sus tarifas”, explica.
En cambio, en los bienes importados el ajuste suele demorar más. “Existen inventarios adquiridos con un tipo de cambio anterior, contratos de cobertura y decisiones comerciales que hacen que el impacto se vea de forma parcial y escalonada, en un plazo de uno a tres meses, o incluso más lento en productos con precios menos flexibles”, señala.
En el caso de las bencinas, el efecto sería aún más acotado, aclara la especialista, debido a la existencia de mecanismos de estabilización. “Por eso, el consumidor puede percibir un impacto mucho más difuso que el que sugeriría el tipo de cambio por sí solo”.
También será una pequeña ayuda para quienes tengan cobros en dólares en sus tarjetas de crédito, tanto por compras en el extranjero que suelen darse en vacaciones, como por servicios como la suscripciones digitales. En esos casos es conveniente pagar las deudas con el dólar más bajo que esperar el traspaso a pesos locales de las acreencias.
Desde Liberty Finance agregan que el ajuste en las suscripciones de streaming y software verán un ajuste inmediato, mientras que también se podrían ver bajas a mediano plazo en artículos como vehículos y bienes de tecnología. “Y en el caso de los inversionistas, la recomendación actual es la prudencia. A pesar de los precios atractivos, aún no se observa ninguna figuras técnica que confirme un cambio de tendencia. Por ello, la estrategia sugerida es esperar a que el precio testee la zona de los $840 Para posteriormente buscar algún patrón que nos hable sobre el fin de la corrección”, añadieron.