Jorge Orellana, ex administrador del Bar Constitución, entregó su versión de los problemas económicos que propiciaron el cierre del conocido local de Barrio Bellavista y que terminó derivando en la quiebra de Mauricio Pinilla y el remate de sus bienes, apuntando al rol jugado por el padre del otrora delantero.
En entrevista con Mucho Gusto, el ex socio de Pinilla se refirió al origen de la crisis del ex goleador de la U, que acumuló una deuda total por $1.670 millones con diversas entidades financieras, culpando a su alto nivel de vida, en desmedro del funcionamiento del bar.
“Yo veía a Mauricio que él seguía con su vida normal, con sus gastos de alto nivel. Una vida de lujo, con autos de alta gama, y nosotros acá haciendo malabares para poder hacer funcionar el local”, declaró Orellana.
Prueba de ello es que Pinilla gastó más de $5 millones para celebrar el cumpleaños de su padre: “Fue en un restaurant bien famoso que se llama Sabor&Aromas. Arrendó toda una terraza y había comida bien exótica, era otro nivel de gastos. Él era bastante generoso con sus salidas a comer, hacía gastos importantes, de seis cifras para arriba. Era normal, bastante generoso con lo que gastaba con sus amistades”.
El rol del padre de Pinilla en el cierre de Bar Constitución
Junto con ello, Jorge Orellana aseveró que el padre de Mauricio Pinilla jugó un papel importante para que Bar Constitución no pudiera enfrentar las deudas o pagar los sueldos de sus trabajadores.
“Como todos saben, el dinero que llega a través de las máquinas de Transbank se va directamente a la cuenta corriente de la empresa, y el efectivo, que era lo que yo intentaba tomar como para tener una especie de caja chica, el papá de Mauricio me obligaba a depositarlo. Era una regla que ponía él”, relató.
Ante esto, el ex socio del jugador debió echar mano a su propio bolsillo para cubrir los gastos del local. “Yo hacía gastos que después rendía y que no siempre eran devueltos. Yo ahí dije ya basta, yo me voy a quedar con el efectivo. Y ahí las discusiones ya empezaron a subir de tono”.
Cuando quiso apelar a Pinilla para poder mantener el funcionamiento del bar, no encontró respuesta, indicándole que debía ver los asuntos administrativos con su padre. “Le decía, tengo que pagar, tengo que comprar, reparaciones del local, y sin recursos era complejo hacerlo (…) Ya llegó un punto en el que teníamos que ir a comprar al almacén de la esquina y a la botillería de la vuelta. Se nos cerró el crédito con todos los grandes proveedores”.
El punto cúlmine de su conflicto con el padre del ex jugador se originó, otra vez, por el destino del dinero en efectivo, el cual Orellana usó para pagarle a varios trabajadores.
“Yo le dije que no le iba a devolver un efectivo que había ingresado. Se ofuscó mucho, me dijo que eso yo no lo podía hacer. Yo le respondí que por mi cargo sí podía y no se lo iba a depositar, y así le pagué a unas personas. Ahí se generó una gran discusión“, recordó.
Tras esto, la discusión terminó en una demanda de Jorge Orellana contra el padre de Pinilla, la cual finalmente ganó, pero dado que todos los embargos se habían ejecutado, ya no tenía más bienes para pagarle.