El presidente de la estatal Metro de Santiago, Guillermo Muñoz, va de salida. Después de su periodo al mando de la empresa, a fines de abril se dará la renovación de su cargo y del directorio de la empresa.
Muñoz analizó con EL DÍNAMO los desafíos de la compañía, su salud financiera y compartió varias novedades: aprovechar los terrenos de Metro para nuevos negocios alternativos al transporte de pasajeros es una de ellas. También la transformación de la estación Universidad de Chile en un centro de comercio y gastronomía.
Por su naturaleza, Metro siempre ha sido una empresa deficitaria, aunque Muñoz asegura que entregan una empresa sana con una caja positiva.
– ¿Qué evaluación hace de la gestión financiera en Metro?
– La labor es hacer de la empresa Metro lo más eficiente posible. Es una empresa que había tenido un EBITDA positivo, pero en la pandemia y el estallido social eso se quebró. Entonces, a partir de 2022 empezamos a mejorar las finanzas. Hoy estamos entregando una empresa con resultados operacionales positivos y con coberturas para poder cubrirnos de choques externos, por ejemplo, del precio del dólar. Además, hemos ido consolidando nuestro ingreso a través de un crecimiento de los pasajeros, más una política muy agresiva en negocios no tarifarios, que hoy representan cerca del 17% del ingreso total. Adicionalmente, todos los proyectos de inversión, línea 7, línea 9, estamos extendiendo la línea 6, modernización, son alrededor de 9.000 millones de dólares en inversión que están garantizados.
– ¿Cómo se desarrolla el negocio de pasajeros?
– Estamos cerrando el 2025 con 670 millones de pasajeros. Probablemente en 2026 vamos a tener 700 millones de pasajeros, lo que ya nos va llevando a los niveles prepandemia. Eso es una buena noticia. Pero si tenemos una contracción económica, los viajes van a bajar. Esa ha sido la historia siempre, independientemente de lo que haga Metro, por eso tenemos poco margen de gestión.
Nuevos negocios
– ¿Dónde están los espacios para hacer una empresa más sana?
– Donde tenemos un margen es el negocio no tarifario. No solo porcentuales, sino que también de volumen.
– ¿Qué proyección dejan a las próximas autoridades?
– Hemos expandido muchísimo la cartera de proyectos. A los clásicos, que son el arriendo de locales, los túneles para telecomunicaciones, la publicidad. Está nuestra filial de tarjeta MetruMuv, que esperamos en dos o tres años empiece a entregar flujos positivos para la matriz.
– ¿Qué nuevos negocios alistan?
– Estamos apostando fuertemente por el desarrollo de los terrenos superficiales que teníamos por años sin poder colocar comercialmente. Estamos explorando, junto con socios de largo plazo, el desarrollo inmobiliario sobre estos terrenos.
– ¿Con qué tipo de recintos?
– Queremos diversificar. Estamos en locaciones muy estratégicas donde se puedan generar polos de desarrollo y entretenimiento importantes en la ciudad. No puedo contar muchos detalles, pero ya tenemos cerrado con operadores de nivel mundial el desarrollo, la inversión y la operación de grandes centros de entretenimiento.
– ¿Por qué eligieron ese segmento?
– Estamos hablando de superficies no solamente orientadas al pasajero, sino que tienen una cobertura en puntos clave de la ciudad y conexiones importantes a través de la red de Metro. Y estamos trabajando en varios lugares que están por años botados. Grandes centros de entretenimiento, gimnasios, stripcenters, centros de comida, y paralelo a eso, explotando mucho más fuerte todo lo que es el subsuelo.
– ¿Qué más se puede desarrollar a nivel subterráneo?
– Hemos sumado clínicas y vamos a incorporar en la Universidad de Chile restaurantes dentro de la estación. Hicimos un análisis de lo que pasaba en la Universidad de Chile y nos dimos cuenta de que no era un lugar solo para viajar en Metro. Por lo tanto, queremos convertirla, con esta remodelación que estamos haciendo, en un punto de encuentro.
Percepción de los usuarios
– ¿Sienten que están al debe con la satisfacción de los usuarios?
– Tenemos una operación estresada. Cuando mencionaba que estamos recuperando la normalidad desde el año pasado y ya superamos 600 millones de pasajeros, esa normalidad implica un estrés en los equipos, en el uso de los trenes, en la cantidad de gente en hora punta.
– ¿Hace aumentar las fallas?
– Con ese mayor flujo se generan mayores interferencias en la operación. Una parte, 40%, son fallas de los equipos y la otra, el 60%, por la interacción del pasajero con los trenes o con las vías.
– ¿Se puede mejorar?
– Las fallas de Metro han venido trabajándose. Metro se ha caracterizado por tener un mantenimiento muy riguroso. No solo son los trenes, vías, sistemas, energía. Si uno suma toda la tasa de averías y la compara del 2019 al año 2025, hemos bajado casi la mitad. Teníamos alrededor de 40 averías por millón de recorridos. Y el año pasado, que fue un año peor que el año 2024, por eso la sensación, llegamos a 22.
– ¿Qué tanto ayudan las puertas automáticas?
– Bloquear la vía con el andén ayuda mucho a disminuir esa tasa. Vamos a ir avanzando desde Poniente a Oriente en la Línea 1 y tenemos considerado que de aquí al año 2028 todas las estaciones de la Línea 1 estén con la puerta operativa y en funcionamiento.
– En el caso de la red ¿por dónde seguir creciendo? ¿Cuáles son los próximos pasos?
– En el 2033 vamos a tener poco más de 230 kilómetros de metro. Ciudad de México, que tiene el triple de habitantes, tiene 225 kilómetros. La línea 8, la 10, la 6, tenemos una red robustísima que nos deja en muy buen pie. No hay que dejar de pensar en proyectos de futuro, pero entendiendo que la red siempre estará soportada por cuatro líneas principales.
– ¿La línea 7 avanza a tiempo considerando los retrasos por el cambio de constructora?
– Estamos en la etapa contractual con el nuevo contratista y haciendo un plan para recuperar el tiempo perdido.
– Y respecto de la extensión al aeropuerto ¿de qué dependerá si es o no subterránea?
– Dependerá de las condiciones técnicas, del suelo, allí hay algunos humedales, y se va a definir en base a ese tipo de elementos. Los estudios de ingeniería también permitirán definir la tarifa, de la cual tenemos una idea preliminar.
– ¿Estará en torno a los $3.000?
– Sí, algo por ese rango.