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Actividades educativas para tiempos de cuarentena: ¿cómo fortalecer en los niños los valores para la convivencia?

De la mano del programa Vivir es convivir, se proporcionan una serie de dinámicas que pueden hacer los padres junto a los niños en casa, con el fin de ayudarlos a descubrir y comprender nociones básicas en torno a la convivencia.

valores convivencia

Vivir es convivir” es el nombre del programa, desarrollado por la Fundación Patricio Aylwin, que busca ayudar a que los niños y niñas, entre 4 y 9 años, comprendan algunas nociones básicas de convivencia, especialmente importantes en este período de cuarentena decretado por la pandemia del coronavirus (Covid-19).

Para ello, el programa pone a disposición de la comunidad escolar (parvularia y de primer ciclo básico) una serie de “experiencias de aprendizaje” enfocadas en los valores en torno a la convivencia, tales como igualdad, libertad, justicia, tolerancia, pluralismo, participación y respeto.

En relación a este último, por ejemplo, se sugieren actividades prácticas que pueden realizar los padres junto a los niños en casa, y cuyos aprendizajes esperados apuntan a fomentar la aceptación de los demás tal como son, a mejorar las relaciones familiares, lograr acuerdos y regular los propios comportamientos según las normas acordadas en familia, entre otros.

Las actividades recomendadas para fortalecer los valores para la convivencia, se pueden descargar a través del sitio web de “Vivir es convivir” y se irán presentando por módulos, uno por cada valor.

El valor del respeto

En el caso del valor del respeto, cuyo material ya se encuentra disponible, las actividades abordan ítems referentes al respeto a uno mismo, a los demás y al entorno, y para realizarlas se necesitan materiales como lápices, papel, tijeras y en ocasiones internet.

Por ejemplo, una de las dinámicas es la que se denomina “Quiero ser tu amigo”. Esta consiste en ver junto a los niños el video  “El ogro y el pollo: valorando la diversidad aprendemos a ser ciudadanos“. La idea es que los pequeños le pongan mucha atención a los personajes, para luego conversar acerca de cuántos son, en qué se parecen y en qué se diferencian, cómo son y qué hacen.

Posteriormente, cada uno de los participantes deberá elegir a un personaje que les gustaría que fuese su amigo, contar las razones de dicha elección e imitarlo. Terminadas todas las presentaciones, se deberá escoger al personaje más popular y analizar entre todos cuál es el motivo detrás de aquella popularidad.

Y, para finalizar, se deberá rescatar qué aprendieron gracias a esta actividad, qué les gustó y por qué. Con ello, lo que se busca es que los niños descubran la posibilidad de hacer amistades, pese a las diferencias, y aprendan a respetar y valorar éstas.

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