Educación

Cómo se preparan y cuáles serán los protocolos de las universidades para el segundo semestre

Atendiendo a la realidad sanitaria, la educación online seguirá siendo la protagonista en el segundo semestre, considerando sólo la presencialidad en actividades de carácter práctico, siempre y cuando las condiciones así lo permiten.

Por , 12 de Junio de 2020

El próximo 16 de junio se cumplirán tres meses desde que se suspendieron las clases presenciales en las instituciones de educación superior del país, debido al incremento de los casos de coronavirus. En vista de ello, todos los esfuerzos se han volcado en implementar y asegurar la educación a distancia. Pero, ¿qué sucederá con respecto al segundo semestre?

A pesar de que esta pandemia ha ratificado que “lo único seguro es que no hay nada seguro”, lo cierto es que las universidades ya se encuentran trabajando en cómo se impartirán las clases durante el segundo semestre y cuáles serán sus respectivos protocolos, los que seguirán siendo protagonizados por la educación remota.

Universidad de Chile

En la Universidad de Chile han optado por esperar hasta agosto, fecha en que termina su semestre, para cerrar los últimos detalles y comunicar el protocolo a aplicar. Sin embargo, en caso de que pudiese haber un escenario favorable para el retorno a las clases presenciales (siempre que las condiciones sanitarias así lo permitan), estas no se implementaría en su totalidad. Es decir, al menos durante este segundo semestre no se volverá a tener clases tal como se concebían antes, según detallaron a EL DÍNAMO desde dicha institución.

Esperamos terminar el segundo semestre de una manera mixta, lo que significa que habrá cursos que seguirán siendo online, pero otras actividades formativas, que por su naturaleza necesiten de cierto grado de presencialidad, lo vamos a impulsar y lo vamos a hacer, siempre cuando cumplamos y cautelemos la seguridad sanitaria y la salud de nuestra comunidad”, explicó Leonor Armanet, directora de Pregrado de la U. de Chile.

“Esto va a ocurrir, esperamos a fines de este año 2020, cuatelando que todos nuestros estudiantes tengan las mismas posibilidades de tener un aprendizaje de calidad y también de equidad, es decir, que todos tengan acceso a estas alternativas. Y esta planificación para el segundo semestre la vamos a hacer con lo que hemos aprendido en el primer semestre, que es mucho”, agregó Armanet.

Cabe mencionar que para definir el protocolo final, en la Universidad de Chile se considerará la visión de un equipo de expertos, así como también de los estudiantes y la comunidad universitaria en general.

Universidad Diego Portales

En el caso de la Universidad Diego Portales, las clases online seguirán siendo la modalidad de enseñanza predominante durante este segundo semestre, según confirmaron desde el plantel a EL DÍNAMO.

Dentro de este contexto, se definieron ciclos lectivos que se extenderán entre cinco o seis semanas, tras los cuales habrá un receso de una semana. De esta manera, por ejemplo, se espera que el primer ciclo de clases comience el 17 de agosto, teniendo lugar el primer receso a partir del 12 de septiembre.

Por otro lado, y si es que las condiciones sanitarias mejoran entre fines de septiembre o principios de octubre, se retomarán las actividades docentes que requieran de acceso a laboratorios, salas de simulación y de otra índole. Esto, atendiendo todas las medidas sanitarias y de distanciamiento físico recomendadas por el Ministerio de Salud.

En cuanto a las actividades prácticas asociadas a otros recintos, como hospitales y escuelas, estas sólo se reanudarán cuando las condiciones de esos establecimientos así lo permitan. Y, aquellas asignaturas prácticas que no logren completarse en el mes de diciembre, quedarán pendientes y deberán finalizarse entre enero y marzo del próximo año.

Pontificia Universidad Católica de Chile

Pese a que aún el protocolo definitivo no estaría listo, un documento preliminar indicaría que las clases comenzarían en la Pontificia Universidad Católica de Chile el próximo 10 de agosto, realizándose los cursos que cuentan con una gran cantidad de alumnos de manera online, al no poder asegurar el adecuado distanciamiento físico entre los estudiantes, según consigna T13.

A ello, se sumarían aquellos cursos que, aunque no sean numerosos, no puedan ser dictados de manera presencial por estar a cargo de docentes que cuentan con enfermedades que los hacen pertenecer al grupo de riesgo, o bien en caso de que el académico se sienta cómodo y conforme con la modalidad online.

No obstante, se definiría que algunos grupos considerados como prioritarios (como por ejemplo los novatos, candidatos a titularse y quienes deban realizar sus prácticas) si podrían tener algunas actividades presenciales, aunque bajo ciertas cláusulas y pensando principalmente en incrementar el flujo de clases presenciales a partir de noviembre, si es que las condiciones sanitarias así lo permiten.