Por qué tiene dos duchas y otras intimidades de su casa que mostró Tomás González
Tomás González además explicó que cuenta con un bar móvil y una cava de vinos, apuntando que “me gusta tomar, cuando estoy con amigos; en la pandemia también aprendí un poquito de mixología, para pasar el rato”.
Tomás González fue el nuevo entrevistado por Martín Cárcamo en De Tú a Tú, donde aprovechó de mostrar las particularidades de su hogar, un departamento de dos pisos
Y una de ellas es tener un baño doble, con dos lavamanos y dos duchas, asegurando que una la utilizara él y la otra su pareja.
El gimnasta reconoció que su baño “es como medio hot”, pero aclaró que “es súper cómodo”.
Tomás González además explicó que cuenta con un bar móvil y una cava de vinos, apuntando que “me gusta tomar, cuando estoy con amigos; en la pandemia también aprendí un poquito de mixología, para pasar el rato”.
En la oportunidad, González dio detalles de cómo era la vida de deportista de alto rendimiento, señalando que los controles antidoping podrían ser a cualquier hora del día.
“Vinieron muchas veces. Es todo un protocolo. Uno se pone frente al WC, debe subirse la polera y bajarse el pantalón a la rodilla y este agente que mandan tiene que estar al lado viéndote orinar. Tiene que ver que uno no meta algo al vaso”, sostuvo.
Tomás González también apuntó que ya está retirado del deporte olímpico, aseverando que “se murió ese Tomás de alto rendimiento, ya no va a volver, quedó atrás. Tengo una sensación como de luto, de que muere una parte de mi vida. Pero me estoy dando el tiempo de incursionar en cosas distintas y además tengo la suerte de tener mi escuela. Es mi gran logro”.
La más feliz con esta decisión es su madre, Marcela, quien recalcó que “la más feliz soy yo. Lo veo disfrutando de cosas que ni soñó, lo veo feliz y sonriendo. Él decidió ser gimnasta, hacer una carrera larga y bonita, pero estoy cansada también. Con esto también me estoy retirando un poco”.
A tres meses de su inicio, al menos una quincena de exfuncionarios de Sebastián Piñera conducen las áreas más sensibles del Gobierno de Kast, como seguridad, agenda legislativa y educación.
La empresa reconoció que debieron enfrentar una serie de percances económicos, entre los que destacan la pandemia, el cierre prolongado de sucursales, el estallido social, mayores costos operacionales y un mercado más competitivo.
“Tengo una memoria implacable y siempre me dicen que soy bueno para contar historias”, asegura el exembajador y canciller. Pronto a cumplir 79 años, Juan Gabriel Valdés está aprovechando esas habilidades para escribir sus memorias. Ahí se cruzan un tío en camino a ser santo y un padre que soñó con ser presidente. Aparecen también el azar que lo salvó de ser asesinado por la DINA, la misión de lograr que Augusto Pinochet fuera liberado en Londres luego de haber celebrado su detención, y la compleja tarea de decirle que no a un Estados Unidos listo para partir a la guerra.
No importa que el cobre esté en precios históricos. No importa que, en casi todos los parámetros económicos, Chile sea el mejor o el segundo mejor país de la región. La guerra de Irán y el precio del petróleo, sumados a un déficit fiscal evidente y preocupante, bastan para que desde la nueva Hacienda se nos recuerde eso que nunca hemos olvidado del todo: somos un país pobre.
Necesitamos más inversión para crecer y crear empleos. No hay balas de plata para recuperar la economía, pero sí sabemos que la reducción de la burocracia excesiva del Estado tiene un enorme potencial reactivador. Las normas ambientales en nuestro país son estrictas y deben cumplirse, pero no podemos permitirnos seguir poniendo barreras irracionales a la inversión.
Quiroz tiene algo de esos personajes que no se preocupan de caer bien porque sospechan que hacerlo es una pérdida de tiempo. Esto no es, desde luego, sinónimo necesario de virtud. Pero en momentos en los que el país parece haber confundido prudencia con inmovilidad y diálogo con postergación, la aspereza del ministro adquiere un raro magnetismo.