Eskarcita: quién será la nueva participante de Gran Hermano
CHV calificó a la jugadora que entrará a la casa-estudio como “extrovertida, polémica y dueña de un carácter que rivaliza con su belleza. Viene a ganar y también a salir de cacería”.
Chilevisión sigue sacando réditos al éxito generado por los ingresos de Sebastián Ramírez y Raimundo Cerda a Gran Hermano, que confirmó la entrada de una nueva participante: Eskarcita.
A través de un video en redes sociales, la señal calificó a la jugadora que entrará a la casa-estudio como “extrovertida, polémica y dueña de un carácter que rivaliza con su belleza. Viene a ganar y también a salir de cacería”.
EXTROVERTIDA Y POLÉMICA 🔥
Una nueva participante dará mucho que hablar en #GranHermanoCHV 👁🗨¿No dudará en mostrar sus garras? 😱
Si bien en un primer momento se especuló en Ignacia Michelson, la propia ex participante de Acapulco Shore descartó su ingreso a Gran Hermano, por lo que otros nombres comenzaron a circular.
Y el que toma más fuerza es el de la bailarina llamada Skarcita, que fue parte del casting de Gran Hermano y que es conocida por tener más de 11 mil seguidores en Instagram y vender contenido para adultos en Arsmate, el Only Fans chileno.
De esta manera, se espera que la nueva jugadora, Eskarcita, ingrese este jueves a Gran Hermano.
A tres meses de su inicio, al menos una quincena de exfuncionarios de Sebastián Piñera conducen las áreas más sensibles del Gobierno de Kast, como seguridad, agenda legislativa y educación.
La empresa reconoció que debieron enfrentar una serie de percances económicos, entre los que destacan la pandemia, el cierre prolongado de sucursales, el estallido social, mayores costos operacionales y un mercado más competitivo.
“Tengo una memoria implacable y siempre me dicen que soy bueno para contar historias”, asegura el exembajador y canciller. Pronto a cumplir 79 años, Juan Gabriel Valdés está aprovechando esas habilidades para escribir sus memorias. Ahí se cruzan un tío en camino a ser santo y un padre que soñó con ser presidente. Aparecen también el azar que lo salvó de ser asesinado por la DINA, la misión de lograr que Augusto Pinochet fuera liberado en Londres luego de haber celebrado su detención, y la compleja tarea de decirle que no a un Estados Unidos listo para partir a la guerra.
No importa que el cobre esté en precios históricos. No importa que, en casi todos los parámetros económicos, Chile sea el mejor o el segundo mejor país de la región. La guerra de Irán y el precio del petróleo, sumados a un déficit fiscal evidente y preocupante, bastan para que desde la nueva Hacienda se nos recuerde eso que nunca hemos olvidado del todo: somos un país pobre.
Necesitamos más inversión para crecer y crear empleos. No hay balas de plata para recuperar la economía, pero sí sabemos que la reducción de la burocracia excesiva del Estado tiene un enorme potencial reactivador. Las normas ambientales en nuestro país son estrictas y deben cumplirse, pero no podemos permitirnos seguir poniendo barreras irracionales a la inversión.
Quiroz tiene algo de esos personajes que no se preocupan de caer bien porque sospechan que hacerlo es una pérdida de tiempo. Esto no es, desde luego, sinónimo necesario de virtud. Pero en momentos en los que el país parece haber confundido prudencia con inmovilidad y diálogo con postergación, la aspereza del ministro adquiere un raro magnetismo.