La cantante chilena, Mon Laferte anunció su nueva gira por Chile y Latinoamérica para presentar su nuevo álbum Autopoiética.
La artista chilena estrenó hace solo unas semanas su octavo disco, el cual está compuesto de 14 canciones donde aborda géneros musicales como el trip-hop, mariachi, bolero, tango electrónico y cumbia rebajada, entre otros.
La gira de Mon Laferte comenzará en febrero en México y se extenderá hasta junio, visitando países como Uruguay, Argentina, Colombia, Ecuador, Perú y Chile.
Tras su paso por Sudamérica, la intérprete se presentará en distintas ciudades de Estados Unidos, como Chicago, New York, Atlanta, Miami, Houston, Austin, San Francisco, San Diego, Phoenix, Seattle, entre otras.
En un comunicado, la artista adelantó que su nuevo show tendrá una estructura diferente y un tono más teatral.
“Siento que estoy en un momento de mayor seguridad en mí y en mi música. Tengo una claridad que quizás antes no tenía. También estoy cada vez teniendo menos prejuicios. Más sabe el diablo por viejo que por diablo, dicen, supongo que algo de eso hay”, dijo.
¿En qué ciudades chilenas se presentará?
Tal y como mencionamos, la gira de Mon Laferte incluye cuatro shows en el país, los cuales detallamos a continuación:
A tres meses de su inicio, al menos una quincena de exfuncionarios de Sebastián Piñera conducen las áreas más sensibles del gobierno de Kast, como seguridad, agenda legislativa y educación.
La empresa reconoció que debieron enfrentar una serie de percances económicos, entre los que destacan la pandemia, el cierre prolongado de sucursales, el estallido social, mayores costos operacionales y un mercado más competitivo.
“Tengo una memoria implacable y siempre me dicen que soy bueno para contar historias”, asegura el exembajador y canciller. Pronto a cumplir 79 años, Juan Gabriel Valdés está aprovechando esas habilidades para escribir sus memorias. Ahí se cruzan un tío en camino a ser santo y un padre que soñó con ser presidente. Aparecen también el azar que lo salvó de ser asesinado por la DINA, la misión de lograr que Augusto Pinochet fuera liberado en Londres luego de haber celebrado su detención, y la compleja tarea de decirle que no a un Estados Unidos listo para partir a la guerra.
No importa que el cobre esté en precios históricos. No importa que, en casi todos los parámetros económicos, Chile sea el mejor o el segundo mejor país de la región. La guerra de Irán y el precio del petróleo, sumados a un déficit fiscal evidente y preocupante, bastan para que desde la nueva Hacienda se nos recuerde eso que nunca hemos olvidado del todo: somos un país pobre.
Necesitamos más inversión para crecer y crear empleos. No hay balas de plata para recuperar la economía, pero sí sabemos que la reducción de la burocracia excesiva del Estado tiene un enorme potencial reactivador. Las normas ambientales en nuestro país son estrictas y deben cumplirse, pero no podemos permitirnos seguir poniendo barreras irracionales a la inversión.
Quiroz tiene algo de esos personajes que no se preocupan de caer bien porque sospechan que hacerlo es una pérdida de tiempo. Esto no es, desde luego, sinónimo necesario de virtud. Pero en momentos en los que el país parece haber confundido prudencia con inmovilidad y diálogo con postergación, la aspereza del ministro adquiere un raro magnetismo.