Cony Capelli, ganadora de Gran Hermano, se ha visto envuelta en una polémica los últimos días con la Reina de Chile, conocido influencer en redes sociales, a raíz de unas declaraciones que dio hace unas semanas.
En ese entonces, la bailarina, durante una ceremonia declaró que “todas las mujeres que tenemos útero y que somos mujeres, somos reinas“.
Sus palabras fueron abordadas por el personaje de redes sociales, donde quiso corregir a Capelli precisando que “yo no tengo útero y tampoco soy mujer y soy reina“.
“No sé qué le habrá pasado, mucha presión, muchas cámaras. Pero yo les quería decir que yo no tengo ni útero, ni ovario, ni soy mujer. Yo soy reina y reina de Chile”, agregó.
Esta semana, Cony Capelli hizo una transmisión en vivo en su cuenta de Instagram donde abordó las declaraciones de la Reina de Chile, donde aclaró de entrada que “yo no respondo peladeras de Instagram, sin embargo, le escribí un DM, espero que lo vea“.
“Me parece increíble que siempre tienen que estar controlando lo que tengo que decir y lo que no debo decir. Yo voy a decir lo que yo quiera decir y ya”, continuó.
En ese sentido, precisó también que “el hecho de que yo tenga útero y que tenga mi propia lucha no significa que desmerezca la tuya. Las luchas deberían complementarse, ser unidos y no excluirse por tonteras”.
u0022¿Me quieren censurar a mí y decirme cómo yo tengo que hablar? No lo voy a permitir. No me dejo llevar por esas peladeras porque creo que cuando algo es importante para ti realmente te diriges hacia la persona. La verdad es que no voy a caer en esou0022, dijo, molesta.
Capelli insistió: “No me vengan a decir a mí, que he atravesado abortos y he tenido mi lucha, cómo tengo que hablar o cómo tengo que dirigirme. Sociedad machista, por favor”.
“Ojo, no somos todos iguales. Las mujeres no son todas iguales, los hombres no son todos iguales, las personas no somos iguales, pero en eso está la belleza, en que, ante el estado, tengamos equidad de derechos”, cerró.
Cony: ME QUIEREN CENSURAR A MI COMO YO TENGO QUE HABLAR? NO ?
Con el fin de cerrar la polémica con Cony Capelli, la Reina de Chile publicó un último video donde, por sobre todo, destacó el debate que se generó en redes sociales a raíz del tema.
“Amo que este tema se esté hablando porque para eso están las redes sociales, para que nos podamos expresar los diferentes puntos que tengamos como persona”, dijo de entrada.
Con respecto a las declaraciones de Capelli, para el influencer “es súper claro” ya que “es una frase muy excluyente. Aquí el tema no es quien tiene o no tiene útero, jamás fue esa crítica. La frase, como la utiliza ella, es muy violenta, muy excluyente y pasa a llevar a todas las personas que no tienen útero“.
“Me cargan los discursos excluyentes, no lo voy a soportar y no tengo por qué soportarlo y nadie tiene que soportarlo. Y está bien si están de acuerdo o en desacuerdo. La vida no es blanco y negro, hay una escala de grises”, añadió.
La directora nacional, Jessica Flores, solicitó retirar a la escritora francesa de una publicación de octubre, aunque la institución aclaró que sus libros seguirán disponibles en la Biblioteca de las Mujeres.
El secretario de Estado apuntó que el margen fiscal para el próximo año debería ser del 1%, el cual está calculado sobre lo ejecutado este 2026 y no en la última Ley de Presupuesto del gobierno de Gabriel Boric.
Andrea Monsalve presentó un título falso para desempeñarse en el área de comunicaciones del municipio y recibió remuneraciones entre 2016 y 2020 pese a permanecer con licencia médica.
A la par de la gestión del mandatario, los senadores Squella y Longton acordaron siete materias para reformular el proyecto que sería sometido a una mesa técnica con la oposición.
La autoridad permaneció suspendida de sus funciones durante meses, pero continuó recibiendo su remuneración mientras avanzaba el sumario administrativo.
Si una democracia es examinada, con mayor razón deben serlo las dictaduras. De lo contrario, los derechos humanos dejan de ser universales y pasan a depender de mayorías políticas. Por eso, cuando el sesgo deja de ser una excepción para convertirse en parte de la arquitectura de una organización, el problema ya no es solamente la imparcialidad respecto de una resolución determinada, sino la credibilidad de toda la institución: la ONU.