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Hantavirus: cambio climático amplía riesgo de propagación a otras zonas de Chile

La OMS confirmó siete casos –tres muertos, uno crítico y tres con síntomas leves– y sospecha transmisión directa entre pasajeros del crucero que zarpó desde Ushuaia en marzo.

La Organización Mundial de la Salud confirmó un brote de hantavirus a bordo del crucero polar MV Hondius con siete casos –tres muertos, un paciente crítico y tres con síntomas leves– y advirtió que sospecha transmisión directa entre personas en contactos estrechos a bordo. El buque, que zarpó el 20 de marzo desde Ushuaia, permanece varado en el Atlántico frente a Cabo Verde.

Para el Dr. Alexis Kalergis, director del Instituto Milenio en Inmunología e Inmunoterapia (IMII) y académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile, la hipótesis del contagio inicial en tierra es la más probable dado el período de incubación del virus (tres a cuatro semanas), pero la transmisión dentro del buque no puede descartarse. Solo una cepa tiene esa capacidad documentada: el virus de los Andes, endémico de Chile y Argentina, cuya presencia en el crucero la OMS intenta confirmar mediante secuenciación genómica.

El caso expone además dos factores que el inmunólogo chileno identifica como centrales en este contexto: el hantavirus no tiene vacuna ni tratamiento específico, y el cambio climático está desplazando al vector transmisor hacia territorios de nuestro país donde antes no llegaba, ampliando el riesgo de exposición más allá de las zonas endémicas tradicionales.

El mecanismo habitual del hantavirus es la exposición a roedores infectados. No se han encontrado roedores a bordo del MV Hondius. Esa ausencia orienta la investigación hacia dos hipótesis que no se excluyen: contagio en tierra durante las escalas patagónicas, y posterior transmisión entre personas en los espacios cerrados del buque. “Hay reportes y se ha demostrado en algunos casos, poco frecuente, transmisión de persona a persona específicamente para un tipo de virus hanta que es Andes”, señala el Dr. Kalergis.

El período de incubación explica la secuencia del brote, de acuerdo al análisis del director del IMII. “Lo más probable es que las personas se hayan contagiado, infectado en tierra, y al volver al crucero se haya manifestado la enfermedad”. Argentina atraviesa desde comienzos de 2026 una alerta sanitaria por hantavirus en la región cordillerana de Neuquén, Río Negro y Chubut, zona que varios pasajeros podrían haber visitado antes de embarcar en Ushuaia.

Transmisión en espacios cerrados

La transmisión en espacios cerrados tiene una lógica física directa: la menor ventilación preserva por más tiempo la capacidad infecciosa de las partículas. “Todavía no es posible descartar que haya ocurrido algún nivel de transmisión persona a persona”, sostiene el Dr. Kalergis. Por su parte, el Dr. Pablo González, investigador principal del IMII, refuerza esa alerta: “en caso de personas expuestas a individuos infectados, es muy importante que estos se aíslen, porque si bien se ha descrito en raras ocasiones infección persona a persona, esto podría ocurrir eventualmente”.

El Dr. González, cuyo laboratorio se especializa en los mecanismos moleculares que permiten a los virus evadir el sistema inmune, sitúa además la gravedad del patógeno en perspectiva clínica: “estos virus causan enfermedades muy severas, como síndrome cardiopulmonar o fiebre hemorrágica, que muy frecuentemente conducen a la muerte del individuo”.

Advierte también que la diversidad de cepas conocidas en el mundo es mayor de lo que la cobertura del brote refleja. ”Existen muchos tipos de hantavirus en el mundo, y no solamente el hantavirus que conocemos aquí en Chile y Argentina”, señala el también académico de la PUC. Esa pluralidad hace de la secuenciación genómica que realiza la OMS un paso indispensable para determinar qué nivel de riesgo interpersonal representa la cepa involucrada.

Sin vacuna ni tratamiento

El hantavirus no tiene vacuna ni tratamiento específico. Frente a un caso grave, la medicina solo puede ofrecer soporte vital. La letalidad de algunas cepas llega cerca del 50%. Los primeros síntomas (fiebre, dolor muscular, náuseas) son indistinguibles de otras infecciones virales, lo que retrasa el diagnóstico. En los casos graves el cuadro avanza hacia falla cardiopulmonar. “Haber estado en un lugar de exposición ya es un dato que uno tiene que tener en cuenta”, señala Kalergis, director del IMII.

El IMII desarrolla un prototipo de vacuna preventiva orientada a generar inmunidad contra antígenos del virus antes de la exposición. “Nosotros llevamos ya algunos años, tenemos un prototipo de vacunas, esperamos pronto empezar a evaluar clínicamente si esta vacuna puede ser segura y efectiva”, señala Kalergis, director del IMII. Los grupos prioritarios serían trabajadores rurales en zonas con presencia del vector y visitantes de territorios endémicos, dos perfiles que describen con exactitud a buena parte de los pasajeros del MV Hondius.

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