Apelando a una fórmula conocida que se ha hecho recurrente en el Festival de Viña del Mar 2026, Esteban Düch conquistó a la Quinta Vergara con una rutina centrada en el chistes sobre su nacionalidad y la música.
Si bien tuvo un comienzo dubitativo, el comediante logró implementar su rutina apelando a las diferencias entre venezolanos y chilenos, además de lanzar una serie de consignas sobre la situación en su tierra natal y el futuro de Chile después del 11 de marzo.
Junto con ello, hizo alusión al fracaso de su compatriota George Harris, recordando su polémico chiste del teléfono y su pelea con el Monstruo en la Quinta Vergara.
Así, Esteban Düch logró salir adelante con una comedia marcada por los contrastes entre chilenos y venezolanos, desatando las risas de un público que lo escuchó respetuoso y le permitió mostrar su repertorio.
Esto hizo que consiguiera la gaviota de plata y de oro y tuviera un bis, pero en vez de volver a la comedia, apeló a la nostalgia musical y, acompañado de Rodrigo Salinas, cantó temas infantiles y de 31 Minutos, para despedirse entre aplausos.